No solo el trabajo, también la educación y el ocio están mediados por la realidad virtual. (Foto: Shutterstock)
No solo el trabajo, también la educación y el ocio están mediados por la realidad virtual. (Foto: Shutterstock)
Por Victor Krebs

Debe haber sido alucinante, para el europeo del siglo XV, descubrir que existía otro continente más allá de aquel que había creído. Debe haber tenido que modificar profundamente su conciencia para poder asimilar un descubrimiento tan trascendental. Nosotros, en el siglo XXI, estamos ante un fenómeno y un impacto comparables con el advenimiento de la realidad virtual, otro “nuevo mundo” que está cambiando criterios y patrones.