No obstante, se asume que hacer justicia significa aplicar la ley. Pero, incluso en este supuesto —que lo legal sea equivalente a lo justo—, la cosa dista de ser inequívoca, porque, como ocurre con frecuencia, la ley suele ser reivindicada cuando a uno mejor le conviene. Ya lo decía aquella frase atribuida, entre otros, al dos veces presidente provisorio del Perú, Óscar R. Benavides: “Para mis amigos, todo; para mis enemigos, la ley”.
Se podrá decir, sin embargo, que, en un sistema judicial que no esté erosionado por la corrupción y en el que los jueces sean verdaderamente probos, al menos la aplicación de la ley está garantizada. Asumiendo semejante cosa —bastante improbable, por cierto, sobre todo en el Perú—, ello no significa que los jueces serán infalibles, sino que, en el mejor de los casos, dictarán sentencia en rigurosa obediencia a lo que les indique su interpretación de los hechos, las pruebas y las leyes, en otras palabras, a lo que les diga su conciencia. Y ello, sin duda, no es poco. Es más, se podría decir que es lo máximo a lo que las sociedades humanas pueden aspirar dentro de una racionalidad jurídica que hace del imperio del derecho la conditio sine qua non de la administración de justicia. Una racionalidad que, como se sabe, tiene sus raíces en la antigua Roma.
No hace falta recordar que la palabra justicia proviene del término latino iustitia, y que este deriva de ius, que significa ‘derecho’ y también ‘justicia’. Al respecto, es pertinente recapitular la importancia del pensamiento de Cicerón, quien, en su obra titulada Sobre la república, definía esta última como una multitud unida por la obediencia a una ley y por buscar un bien común que esté por encima de los intereses particulares, que —como decía el filósofo romano— son los que generan las discordias. En qué consiste este “bien común” es cosa sobre la que no terminamos de ponernos de acuerdo hasta hoy, pero, si queremos utilizar una formulación minimalista, podemos decir que el bien común está conformado por aquello que la comunidad de ciudadanos está de acuerdo en valorar y defender.