En "Picasso: aún sorprendo" se puede ver la evolución del artista a través de distintas épocas de su vida. Derecha: el pintor malagueño y el cuadro "Mère et enfant au fichu". (Fuente: Funiber)
En "Picasso: aún sorprendo" se puede ver la evolución del artista a través de distintas épocas de su vida. Derecha: el pintor malagueño y el cuadro "Mère et enfant au fichu". (Fuente: Funiber)
Por Diana Mery Quiroz Galvan

Se sabe que el genio artístico de Pablo Picasso (1881-1973) exploró con destreza diversas ramas de la plástica como pintura, dibujo, cerámica y grabado. También que incursionó en la literatura y en el diseño de escenografía y vestuario para montajes teatrales. Pero, más allá de las grandes obras de arte –”La señorita de Aviñon”, “Los tres músicos” o “Guernica”- por las que hoy se le reconoce y por haber cimentado las bases del Cubismo, el pintor malagueño tiene todavía un mundo de creaciones por descubrir. Muestra de ello es “Picasso: aún sorprendo”, un conjunto de 40 obras que le da la posibilidad al espectador de ver en una sola exhibición tres periodos importantes de su vasta producción: “Los Azules de Barcelona” (1895-1904), “Los bailarines” (1940) y la serie dedicada a Geneviève Laporte (1951-1952), además de cuatro bocetos preparatorios para “Las mujeres de Argel” (1955). Puede verse hasta el 18 de marzo en el Centro Cultural de la Universidad de Lima (CCULima).

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