El Festival MUTA celebra su quinta edición de forma virtual. Der.: "Capilla del diablo” (Argentina), de Nicolás de Bortoli.
El Festival MUTA celebra su quinta edición de forma virtual. Der.: "Capilla del diablo” (Argentina), de Nicolás de Bortoli.
Juan Carlos Fangacio Arakaki

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¿Qué hacemos hoy con tantas imágenes? Las recibimos por la televisión, las computadoras y por el teléfono; se desbordan por Instagram, TikTok y WhatsApp; incluso las registramos nosotros mismos con decenas o cientos de fotos y videos grabados con nuestros celulares, para olvidarlas a los pocos segundos, acumulándose en las memorias sin fondo de estos dispositivos.

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De alguna forma, una de las ideas de hacer este festival es cuestionarnos cuán necesario es seguir produciendo imágenes nuevas”, dice Efraín Bedoya, cineasta y directora del Festival Internacional de Apropiación Audiovisual, MUTA, que inauguró su quinta edición (en formato virtual) el último sábado 4 de setiembre, y culminará este domingo 12.

La propuesta de MUTA es destacar aquel cine que experimenta con registros ya existentes, o el llamado ‘found footage’ (metraje encontrado). Es decir, apropiarse de imágenes previas para darles nuevos sentidos. Y, como ya se dijo, en un momento de superabundancia de registros, el arte de la apropiación puede tener hasta una noción de reciclaje y sostenibilidad.

La reutilización tiene que ver incluso con una suerte de ‘ecología de las imágenes’ –afirma Bedoya–. Se producen muchas imágenes a diario, pero a la vez siento que se piensa poco en ellas. Entonces el propósito es volver sobre ellas para reflexionar. En vez de seguir produciendo, la idea es detenernos un momento para ver cómo seguir. Eso es algo que nos importa mucho”.

LO TUYO ES MÍO

Desde luego, una práctica cinematográfica como la apropiación no está exenta de discusión y polémica. Bedoya coincide en que, para gran parte de los espectadores, la idea no está superada todavía. “Sí sigue siendo polémica o confusa, porque se tiene la idea de la autoría, de que una obra tiene siempre un autor. Y a veces es difícil pensar que haya alguien que lo cuestione y que tome imágenes de una obra ajena para hacer un collage con eso”.

Sin embargo, la sola acción de tomar imágenes de otros para reconvertirlas en una creación propia está más extendida de lo que uno imagina, solo que sin darnos cuenta plenamente consciente. “Hay cosas que ves todo el tiempo: videos de TikTok de gente que hace ‘mashups’ o reinterpreta audios de otras personas, virales de YouTube, memes, etc. Todo es reutilizado y reapropiado, a un nivel bastante básico y asequible, generalmente con humor. Pero allí nadie lo cuestiona mucho”, agrega Bedoya.

Es así como el festival MUTA abre un espacio para propuestas de apropiación con un sentido artístico más elaborado, pensante, creativo e incluso crítico. Y por eso en su programación se puede encontrar filmes tan diversos como “Her socialist smile” (EE.UU.), sobre el activismo laboral, pacifista y sufragista de la célebre Helen Keller; o el cortometraje “La confesión”, del argentino Facundo Rodríguez, que mezcla imágenes en VHS de su infancia con audios de WhatsApp de su abuela.

Una variedad de planteamientos que no se limita a la proyección de películas, sino que abarca talleres, seminarios y exposiciones virtuales a cargo de artistas e investigadoras de la imagen fija y en movimiento como Gloria Vilches (España), Elena Duque (España), Malena Souto Arena (Argentina) y Kelly Ghallager (EE.UU). Todo es gratuito, por cierto, así que no hay excusa para perdérselo.

EL DATO


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