Por Alfonso Rivadeneyra García

La vida de Brigitte Bardot se podría sintetizar en dos portadas de la revista “Elle”. En enero de 1952 el magacín la presentó con un abrigo verde, todo el cuerpo cubierto, y con cabellera marrón. Tenía 17 años y los aparentaba. En cambio, la portada de junio de 1960 cuenta una historia distinta. Bardot, iluminada para marcar sus atributos, casi dibujándolos, ya es rubia. Esos ocho años convirtieron a la modelo y actriz en potencia en un ícono de erotismo que resonó en todo el mundo. Ella falleció el último domingo a los 91 años de edad en su casa al sur de Francia. Le sobreviven su cuarto esposo y un hijo del que estuvo distanciada.

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