Támira Bassallo, junto a Jaime de Lama, lideró las bandas Salón Dadá y Col Corazón a fines de los años 80.
Támira Bassallo, junto a Jaime de Lama, lideró las bandas Salón Dadá y Col Corazón a fines de los años 80.
Juan Carlos Fangacio Arakaki

Es la historia de dos bandas que fueron una. Salón Dadá (de 1986 a 1988) y Col Corazón (del 88 al 90). Cambio de nombre, pero la misma esencia subterránea salida de la mente y la sangre de una dupla jovencísima por aquella época: Támira Bassallo y Jaime de Lama. Diríase que coherentes con su espíritu ‘under’, nunca dejaron material de estudio oficial, pero algunas de sus grabaciones –ensayos y conciertos, fundamentalmente– fueron circulando de mano en mano en gastados casetes, hasta convertirse en objeto de culto.

“La verdad, yo sentía que las grabaciones sonaban horrible –dice ahora Bassallo (50)–. Pero hay que tomarlo como un registro del momento, con todas sus limitaciones”. Ella es la gran responsable de que, 30 años después, su obra renazca como CD, vinilo y flujo digital bajo el nombre de “Salón Dadá/Col Corazón - Lo que no existe, existe: Registros de una saga post punk en el Perú (1986-1990)”. Un lanzamiento del muy activo sello Buh Records de Luis Alvarado, que el año pasado ganó los estímulos económicos del Ministerio de Cultura.

Dedicada actualmente a la curaduría y la historia del arte, Bassallo se dio tiempo para hurgar no solo entre sus archivos sonoros, sino recabar fotografías inéditas que se incluyen en el lanzamiento. “Ya desde hace cuatro o cinco años queríamos hacer algo Jaime –cuenta la bajista y vocalista de Salón Dadá y Col Corazón–. Él quería que grabáramos las canciones de nuevo, pero siempre nos faltó el tiempo y además debíamos encontrar un baterista y otros músicos. Finalmente, como teníamos diferentes versiones de cada canción, lo que decidimos fue escoger las que sonara mejor”.

Lo cierto es que el producto final es notablemente mejor de lo que la modestia de Bassallo puede admitir. Nueve temas en los que se impone el sonido atmosférico y oscuro que los hizo tan renovadores en su momento, y que se ensamblan con letras de inspiración variada (desde poemas de Jorge Eduardo Eielson o Antonin Artaud hasta un cuento de José María Arguedas). Una exploración que, revisada hoy, sorprende por su autenticidad, riesgo y frescura.

UNA MUJER SE ATREVE

El arco temporal de Salón Dadá y Col Corazón culminó justo antes de la debacle de la movida ‘subte’ en los años 90. Derrumbe moral de una generación remecida por la violencia y la corrupción. “Para mí los 80 fueron una época muy convulsionada. Me pasaron cosas muy bonitas, pero en realidad yo cerré esa etapa, me había olvidado de un montón de cosas. Y no por un problema de memoria, sino porque tratas de borrar lo negativo”, comenta Bassallo.

Tampoco tiene que haber sido fácil ser una de las pocas mujeres con protagonismo en la escena de la época. Dice Bassallo: “Estaba Liliana Rojas de Delirios Krónicos, Ximena Santillana en Voz Propia y Mónika Contreras que estuvo en Salón Dadá antes que Jaime. Y por supuesto María T-ta [Patricia Roncal]. Sobre todo con ella había gente muy agresiva, pienso que por la letra de sus canciones, que eran muy confrontacionales”.

Artículo de Luces de 1990 sobre Col Corazón. Aparecen Jaime de Lama y Támira Bassallo.
Artículo de Luces de 1990 sobre Col Corazón. Aparecen Jaime de Lama y Támira Bassallo.

A Bassallo, sin embargo, le costó menos introducirse en ese círculo. “Lo que pasa es que yo viví mi feminidad de una manera distinta, porque en mi familia me empoderaron mucho, me enseñaron que no debía depender de nadie. ¡Hasta mi mamá y mi abuela iban a los conciertos!”, cuenta la cantante. De hecho, fue el consultorio de su madre, la psicóloga Telma Rossi, donde Bassallo pudo conocer a otros muy jóvenes Alfredo Márquez o Coco Revilla, con quienes se animó a frecuentar los vericuetos del ‘underground’ limeño. “Coco ya era raro desde esa época –dice sobre el que sería el miembro de la banda Silvania, fallecido en el 2008–. Desde la ventana de mi cuarto yo lo vi llegar al consultorio de mi mama y dije ‘este es de los míos’. Andaba con un ‘look’ medio ‘steam punk’, con chaleco, corbatita y un corte de pelo diferente”.

Lo que vino luego fueron años de música y juventud que se extinguieron con la misma rapidez con que se vivieron. Luego de la desintegración definitiva de Col Corazón, a Bassallo tocó eventualmente con algunas bandas que la invitaban, e incluso probó suerte como bajista en una orquesta de salsa. “Dudé porque yo nunca había tocado ese género, pero al final decidí probar. Me alejé rápido porque era todo muy desorganizado y querían que me ponga una ropa muy provocativa”, revela. El resto es historia. Una que suena mejor disuelta en el ruido brumoso y corrosivo de su tiempo.

Relanzamiento a cargo de Buh Records.
Relanzamiento a cargo de Buh Records.

“Salón Dadá/Col Corazón: Lo que no existe, existe" estará disponible en formato digital, CD y vinilo desde el 28 de noviembre. Más información: