"El debate fue un intercambio casi medieval de ofensas"
"El debate fue un intercambio casi medieval de ofensas"
José Miguel Vivanco

Director de la División de las Américas de Human Rights Watch

Para Orin Starn, profesor de la Universidad de Duke, es preocupante que luego del segundo debate presidencial los ataques personales entre el candidato republicano y su rival demócrata continúen, negándoles la posibilidad a los votantes indecisos de aclarar sus dudas antes del 8 de noviembre. Aquí algunas de sus reflexiones.

   
 
► ¿Qué conclusión se podría sacar de este segundo debate?

Si un extraterrestre hubiera asistido al segundo debate creo que habría quedado asombrado por el triste carnaval de insultos. Fue un intercambio casi medieval de ofensas en vez de un debate sustantivos sobre los retos que enfrenta Estados Unidos y el mundo. El culpable es Donald Trump por habernos llevado a un nivel de debate tan pobre e infantil, basado en mentiras, xenofobia y un populismo casi fascista al estilo de Mussolini.
 

► ¿Eso incrementa la incertidumbre entre los votantes?  

Las matemáticas no indican un país muy dividido. Existe un 40% que van a votar por el Partido Republicano a pesar que el candidato sea un demagogo como Trump, mientras que el otro 40% optará por el Partido Demócrata. Hoy la pelea es por los indecisos. Parece que Hillary Clinton tuviera una ventaja después del último video de Trump donde se evidencia su machismo pueril, pero el haber ganado la nominación fue una sorpresa inesperada y ahora no sobemos todavía cómo va terminar esta elección.

► ¿La amenaza de Trump de mandar a la cárcel a Clinton ayudará a ganar el voto de los indecisos?

Hay una gran desconfianza en ambos candidatos. Muchos votaran por Hillary Clinton no por convicción, sino simplemente porque ella no es Donald Trump.

► ¿Considera que los demócratas deberían utilizar una estrategia diferente para el tercer debate?

Es muy difícil debatir con Trump.  Él es como un camión sobrecargado, sin frenos, fuera de control y con toda capacidad de llevarse a todos al abismo. Debatir con él es un reto. Si Clinton baja a su nivel se ensucia y se expone a que le falte el respeto. Pero si ella no responde a sus ataques, también puede perder como le pasó a los precandidatos en las primarias republicanas.
 
► Ambos candidatos son impopulares entre los jóvenes. Esta vez Trump utilizó varios argumentos del precandidato demócrata Sanders para atacar a Clinton. ¿Es el camino para conseguir el respaldo de ese importante sector de votantes?

Ambos tienen problema con el voto joven y eso no debe sorprender a nadie. Hillary tiene 68 años y Trump 70. Barack Obama tuvo mucho éxito con los votantes menores de 30 años. Va a ser muy difícil que Hillary tenga el mismo éxito.


 
► ¿A qué atribuye que en esta campaña no se puedan discutir seriamente las propuestas de gobierno?

Realmente no ha habido un debate serio sobre los grandes temas del día como la economía, conflictos raciales, inmigración, refugiados y la situación en Siria. Hillary ha intentado hablar de sus planes, pero al final la campaña se está reduciendo a una serie de lemas e insultos.

► ¿Qué necesita hacer o decir Trump si quiere ganar las elecciones del 8 de noviembre?

Es muy difícil que gane Trump, pero no imposible. Si gana, yo empezaría a pensar en vivir con mi familia en Perú, Canadá, Zimbabue, Malasia o cualquier otro país que tenga la bondad de recibirnos. 

► ¿Los argumentos políticos utilizados por Clinton le alcanzaran para llegar a la Casa Blanca

Hillary Clinton es una política experimentada, con argumentos muy conocidos y pienso que seguirá en esa línea. Pero yo creo que esta elección se convertirá más bien en un referéndum sobre Donald Trump, en donde los votantes determinaran si es o no el hombre fuerte que el país necesita.