El frustrado presidente del Consejo de Ministros Hernando de Soto ha revelado que durante los días en que estaba negociando con el presidente José Balcázar la conformación del Gabinete que supuestamente iba a encabezar, recibió “dos docenas” de llamadas del líder de Alianza para el Progreso (APP), César Acuña. Ha dicho también que no las contestó porque no quería identificarse con lo tradicional, pues hay gente en ese partido “que refleja intereses económicos”. Confrontado con esa información, Acuña ha reconocido que realizó tales llamadas, pero aclaró que lo hizo para felicitarlo por su designación como primer ministro.
En una especie de autoinculpación inconsciente, no obstante, añadió que era mejor que no le hubiera contestado, pues, de haberlo hecho, quizás habría dicho que lo había llamado para pedirle un ministerio…En rigor, por supuesto, nadie puede saber qué es lo que el exgobernador regional de La Libertad le habría planteado a De Soto de haberlo tenido al otro lado de la línea. Pero la verdad es que nadie hace tantas llamadas simplemente para transmitir unos parabienes por un nombramiento que ni siquiera se ha materializado. La presunción de que buscaba influir en la elaboración de la futura nómina ministerial, en consecuencia, resulta bastante verosímil. Máxime si aquello de tener una cuota en los gabinetes que se suceden en el poder se ha vuelto para él una costumbre durante los últimos cuatro años.
No es posible ignorar, por otro lado, que todo parece indicar que los votos de su bancada en el Congreso contribuyeron de manera determinante a que Balcázar accediese a la presidencia. El Comercio cuestionó esa situación en un editorial hace unos días, hecho que fue negado por la bancada de APP en un comunicado, pero el tiempo y las evidencias nos están dando la razón. Por lo tanto, la hipótesis de una demanda de retribución por ese apoyo en la elección del presidente no es descabellada.
De hecho, en la conformación final del nuevo Consejo de Ministros, asoman diversas personas cuya relación política con Acuña puede ser rastreada con facilidad, empezando por la flamante jefa del Gabinete, Denisse Miralles. Es particularmente llamativo, en ese mismo sentido, que APP divulgase unos días antes de la juramentación del actual equipo ministerial un pronunciamiento en el que exhortaba al presidente Balcázar a conservar a los titulares de algunas carteras de la administración anterior. Una exhortación que ha sido acogida casi por completo.
Así las cosas, el rol del líder de Alianza para el Progreso en la crisis política de estos días luce tan evidente como perverso. Sus llamadas como cancha pueden no haber sido respondidas por el no nato premier, pero sí por el penoso gobernante que contribuyó a colocar en Palacio.