PolíticaCanonizaciones, por Rogelio
En la sección satírica El Tábano, Rogelio comenta sobre la solicitud de canonizar a San Pedro (Cateriano) y a un congresista
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Entusiasmados por el caso de Juan Pablo II, diversos compatriotas vienen gestionando sus propias canonizaciones. Aunque algún presidente regional habría pedido ser proclamado San Guinario, se cree que solo hay dos peruanos que conseguirían la santidad.
San Pedro (Cateriano) es el primero. El ministro sustenta su pedido en que para llegar a la canonización, antes ha pasado por la caterianización: un camino espiritual de martirio extremo marcado por el acoso constante de la bancada aprista. Eso sí, para tramitar la solicitud, el Vaticano deberá confirmar que las recientes denuncias por comprar un satélite solo se tratan de un suplicio de San Mauricio, quien simplemente le habría infligido su dosis semanal de cariño a Cateriano.
Una segunda petición busca declarar la santidad del congresista peruano. Los pesimistas creen que esta candidatura será rechazada, pues varias cualidades de nuestros parlamentarios ya tienen patronos, como Santa Repartija de Lima y San Grón (rector universitario quien obró el milagro de la multiplicación de los sueldos).
Discrepamos y proponemos ser más optimistas. Recordemos que los milagros aumentan las posibilidades de santidad y es probable que el fin de la legislatura encuentre nuevamente a los padres de la patria con tiempo para declarar el día del galán de parque, pero no para nombrar magistrados constitucionales, obrando así el milagro del tribunal sin jueces. Ojalá así sea y podamos celebrar pronto la canonización de San Conchán, patrono del congresista peruano.







