Menos de la cuarta parte de los municipios de ambos partidos (24% en Perú Libre y 19% en Fuerza Popular) ejecutó más del 85% de sus recursos totales, mientras que más de la mitad (62% en Perú Libre y 55% en Fuerza Popular) gastó entre el 50% y el 85% respectivamente (Foto: GEC)
Menos de la cuarta parte de los municipios de ambos partidos (24% en Perú Libre y 19% en Fuerza Popular) ejecutó más del 85% de sus recursos totales, mientras que más de la mitad (62% en Perú Libre y 55% en Fuerza Popular) gastó entre el 50% y el 85% respectivamente (Foto: GEC)
Jorge Falen

Si bien en los últimos dos años las administraron casi el 20% del , también tuvieron la menor ejecución del . A diferencia de las regiones o los ministerios –en los que este indicador superó el 85%–, los distritos invirtieron solo el 66% de sus recursos disponibles.

Este problema no fue ajeno a las jurisdicciones gobernadas por y , que el próximo 6 de junio disputarán la Presidencia de la República. En este período, las localidades conducidas por ambos grupos ejecutaron menos del 85% de su presupuesto, meta recomendada el año pasado por el Ministerio de Economía y Finanzas ().

Perú Libre tiene a su cargo 5 alcaldías provinciales y 29 distritales, casi todas en Junín; mientras que Fuerza Popular maneja tres alcaldías provinciales y 46 distritales. La mayoría están en Lima Provincias y La Libertad.

Baja eficiencia

En el 2019, los municipios provinciales administrados por Perú Libre tuvieron una ejecución promedio de 72%, mientras que en distritos fue de 73,4%, ligeramente por encima del promedio de los gobiernos locales (69,4%). Sin embargo, en el 2020 el gasto en provincias bajó 14 puntos hasta llegar a 58%, mientras que en distritos retrocedió 5 puntos y llegó a 68,4%, [ver cuadro]. Ese año, la ejecución conjunta de municipios bajó al 63,5%.

Por su parte, las provincias manejadas por Fuerza Popular cerraron el 2019 con una ejecución del 44%, mientras que en los distritos esta cifra subió al 67,5%, ambas por debajo del promedio de los gobiernos locales. Al año siguiente ambas repuntaron al 47,5% y 65,8%.

La brecha es más evidente cuando se evalúa por niveles de gasto. Menos de la cuarta parte de los municipios de ambos partidos (24% en Perú Libre y 19% en Fuerza Popular) ejecutó más del 85%, mientras que más de la mitad (62% en Perú Libre y 55% en Fuerza Popular) gastó entre el 50% y el 85% de su presupuesto total.

(Fuente: MEF Consulta Amigable, ONPE, INEI Mapa de Pobreza Provincial Distrital 2018)
(Fuente: MEF Consulta Amigable, ONPE, INEI Mapa de Pobreza Provincial Distrital 2018)


Tema de fondo

¿Por qué la filiación partidaria de los alcaldes no resulta en una mayor calidad de gasto? Flavio Ausejo, especialista en políticas públicas de la PUCP, señala que los partidos que resultan ganadores de una elección no capacitan a sus autoridades en temas de contrataciones o presupuesto, aspectos claves en la gestión pública.

“Los partidos tienen prácticas para ganar una elección, pero no está institucionalizada una ‘escuela’ en donde les enseñen que tienen que saber una vez que son gobierno. No conocen nada de eso y lo tienen que aprender en la cancha. Eso explica que en el primer año de gestión presupuestal les va un poco mal. La mayoría agarra la inercia del candidato que sale, a veces comenten el error de desprenderse de la persona en el municipio responsable de presupuesto o inversiones y llevan a alguien de confianza que no sabe”, explica.

Según el especialista, los cambios en las normas de contrataciones del Estado y en el sistema de inversión pública, así como la falta de saneamiento físico legal en terrenos destinados para obras también también afectan la inversión en este nivel de gobierno. Sin embargo, resalta la importancia de acelerar la implementación de la ley de Servicio Civil (Servir) para contar con personal de alta capacidad.

“Necesitas un servicio Civil, que desde el gobierno de Pedro Pablo Kuczynski hasta el momento se dejó de lado, necesitas personal especializado en manejar procedimientos que pueda responder”, anota.

Para el analista político Paulo Vilca, los partidos deberían brindar soporte técnico a sus autoridades; sin embargo, ello no ocurre porque los elegidos muchas veces son independientes, sin identificación de largo plazo con las agrupaciones que los llevan al poder.

Quienes postulan usualmente son actores políticos en el nivel local con trayectoria propia, ni siquiera pertenecen al partido por el cual postulan y menos reciben apoyo técnico. Los partidos políticos no tienen un despliegue territorial, están en su mayoría en Lima, a excepción de Alianza para el Progreso y Perú Libre. No hay avances en que hayan mejorado en fortalecer las capacidades de sus autoridades en las localidades que gobiernan. No son tareas que cumplan”, opina.




Preferencias electorales

¿Cómo votaron en primera vuelta los distritos gobernados por ambos partidos? Los resultados publicados por la ONPE muestran un importante trasvase de votos hacia Pedro Castillo, quien ganó en las cinco provincias que administra Perú Libre y en las otras tres a cargo de Fuerza Popular. Además se impuso en 24 de los 29 distritos con alcaldes de Perú Libre así como en 17 de los 46 distritos con alcaldes de Fuerza Popular.

En contraste, Keiko Fujimori solo ganó en 22 de los gobiernos locales administrados por su partido.

Vilca explica que el resultado electoral muestra que el voto mayoritario en zonas del interior se inclinó hacia una propuesta novedosa frente al ‘establishment político’. En las localidades de Junín habría pesado la identificación con Perú Libre.

“Creo que ha sido más el tema de buscar una alternativa diferente. Eso se explica más por la presencia de un movimiento regional, que hay un aparato político, militancia activa, convencimiento. Así como APP, Perú Libre es de esos partidos de base territorial regional”, dice.

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