Saber cómo proteger tu casa de un sismo requiere abordar dos frentes clave: la resistencia de la estructura de la vivienda y las medidas de seguridad interna. Ante la alta prevalencia de autoconstrucción en el país, el ingeniero Carlos Zavala, especialista del Centro Peruano Japonés de Investigaciones Sísmicas y Mitigación de Desastres (CISMID), detalló en TV Perú las acciones esenciales que debes tomar para asegurar tu inmueble.
A continuación, te explicamos paso a paso cómo evaluar, reforzar y acondicionar tu vivienda para hacerla verdaderamente sismorresistente.
Para proteger tu casa de un sismo, el primer paso es verificar que los muros soporten las cargas sísmicas. En edificaciones informales o construidas con albañilería tradicional, el CISMID recomienda implementar las siguientes soluciones de ingeniería:
- Malla electrosoldada y mortero: Aplicar una malla electrosoldada recubierta con mortero con fibra y adherente sobre paredes frágiles. Esta técnica amarra la estructura y evita que las paredes colapsen por compresión diagonal durante las sacudidas.
- Eliminar el ladrillo pandereta en muros portantes: Si piensas construir varios pisos, evita a toda costa el ladrillo pandereta en la base o paredes de soporte. Como advierte el ingeniero Zavala, este material carece de la resistencia para soportar múltiples niveles: “Si fuera solamente un nivel podríamos usarlo, pero cuando empieza a crecer la vivienda entonces no debería de usarse.”
- Uso exclusivo de drywall para divisiones: El drywall solo debe emplearse como cerramiento o tabiquería interna. Jamás debe asumir la función de una columna o muro portante.
Una de las formas más efectivas de proteger tu hogar es solicitando un diagnóstico profesional con un ingeniero civil. Un especialista evaluará aspectos clave como:
- El tipo de suelo: Conocer si el terreno es firme o arcilloso ayuda a determinar si la cimentación actual responderá adecuadamente o si necesita estabilización.
- Espesor de muros: Identificar si las paredes cumplen con el grosor mínimo normado para evitar deformaciones estructurales en sismos intensos.
- Ampliaciones con acero: En caso de agregar pisos sobre una casa ya construida, la recomendación técnica es emplear estructuras de acero con arriostramientos y losas colaborantes para no sobrecargar los cimientos existentes.
Saber dónde ubicarse dentro de la vivienda reduce drásticamente el riesgo de lesiones si el sismo ocurre cuando no es posible evacuar de inmediato:
- Estructuras rígidas: Resguárdate cerca de la caja del ascensor (si vives en un edificio) o junto a las columnas principales.
- Áreas con muros juntos: Ambientes pequeños como los baños ofrecen mayor resistencia debido a la concentración de paredes en poco espacio.
- Lejos de ventanales: Aléjate de ventanas, mamparas y espejos. Durante un temblor severo, la flexión del edificio hace que los vidrios estallen violentamente.
La protección física de la casa se complementa con la prevención en el uso diario del espacio:
- Fijación de muebles: Ancla a las paredes las repisas, roperos, estantes altos y electrodomésticos pesados. En eventos sísmicos recientes se ha comprobado que el desprendimiento de objetos no estructurales causa la mayoría de los accidentes domésticos.
- Mochila de emergencia: Coloca un equipo básico de supervivencia (agua, botiquín, alimentos no perecibles, linterna) en un punto estratégico cercano a la ruta de evacuación.
- Simulacros continuos: Define con tu familia las rutas de salida más rápidas y practica los tiempos de respuesta.