Por Redacción EC

La conexión a Internet se ha convertido en una herramienta prácticamente indispensable para desarrollar actividades cotidianas. Desde una computadora se puede trabajar, estudiar, realizar videollamadas, acceder a plataformas digitales o simplemente disfrutar de contenido en línea, mientras que buena parte de estas acciones dependen de una conexión inalámbrica estable. El WiFi, presente en hogares, oficinas y espacios públicos, permite enlazar distintos equipos con el router sin necesidad de utilizar cables. Sin embargo, mantener esta tecnología funcionando de manera permanente no siempre resulta necesario, especialmente cuando la vivienda queda vacía durante varias horas o cuando llega el momento de descansar. Desconectar el equipo que proporciona la señal en determinadas circunstancias puede aportar algunas ventajas relacionadas con el consumo eléctrico, la seguridad de la red y el propio funcionamiento del dispositivo. A ello se suma la aparición de nuevas alternativas tecnológicas que buscan complementar o incluso superar algunas de las características tradicionales de las conexiones inalámbricas basadas en ondas de radio. Una de ellas es LiFi, sistema que utiliza la luz para transmitir información y que plantea nuevas posibilidades para la conectividad del futuro.