El frío que ha acompañado a los peruanos durante los últimos meses empieza a quedar atrás conforme avanza el calendario. Aunque las temperaturas no cambian de manera brusca de un día para otro, el cierre de la temporada invernal marca el inicio de una nueva etapa climática en el país. Para quienes ya esperan jornadas con mayor presencia de sol y condiciones menos frías, septiembre trae una fecha importante. El cambio de estación ocurre oficialmente en un día determinado, por lo que todavía quedan algunas semanas para despedir por completo el invierno de 2026. A continuación te contaremos todos los detalles sobre esta situación.
De acuerdo con el calendario de las estaciones, el invierno en Perú finalizará el 22 de septiembre de 2026. Esa jornada dará paso a la primavera, una temporada que se extenderá durante los siguientes meses y modificará progresivamente las condiciones habituales del ambiente.
Esto significa que las prendas utilizadas durante los días más fríos todavía pueden permanecer en el armario por un tiempo. El cambio estacional no implica que las bajas temperaturas desaparezcan inmediatamente, ya que el comportamiento del tiempo puede variar según la zona del país y las condiciones atmosféricas.
La llegada de la primavera está prevista para el mismo 22 de septiembre, fecha en la que culmina oficialmente el invierno. Desde entonces comenzará una nueva estación que se prolongará hasta el 21 de diciembre de 2026, cuando se producirá el siguiente cambio en el calendario estacional.
Durante este periodo, las características del tiempo irán transformándose de manera gradual. En lugar de esperar un cambio radical apenas comienza la primavera, lo habitual es que las condiciones ambientales evolucionen progresivamente a medida que avanzan las semanas.
El inicio de una nueva estación no significa necesariamente que las temperaturas aumenten de forma uniforme en todo el territorio peruano. La geografía del país genera diferencias importantes entre la costa, la sierra y la selva, por lo que la sensación térmica puede ser distinta dependiendo de la ciudad o región.
En Lima, por ejemplo, el paso hacia la primavera suele estar acompañado por modificaciones progresivas en el ambiente. La presencia de nubosidad, humedad, brillo solar y variaciones de temperatura puede hacer que algunas jornadas todavía conserven características propias del invierno.
Aunque el calendario establezca el final del invierno para el 22 de septiembre, guardar definitivamente las prendas de abrigo puede no ser una decisión inmediata. Las condiciones meteorológicas no siguen una transición exacta al ritmo del calendario y pueden presentarse días frescos incluso después del cambio de estación.
Por ello, la llegada de la primavera debe entenderse como el comienzo de una nueva etapa y no como una señal de que el frío desaparecerá de manera automática. El 21 de diciembre marcará el cierre de esta temporada, cuando nuevamente se produzca un cambio de estación.