El ambiente en ‘La Granja VIP Perú’ atraviesa uno de sus momentos más tensos tras las explosivas declaraciones de Leslie Echavarría, quien denunció públicamente una presunta agresión física contra su pareja, Mark Vito, y señaló directamente a Melissa Klug como responsable. El escándalo ha generado un fuerte impacto, no solo por la gravedad del incidente, sino también por las acusaciones de favoritismos y beneficios dentro del programa. Mientras algunos concursantes exigen que se respeten las normas y se sancione lo ocurrido, fuera del reality han aparecido amenazas que han dejado a todos con la boca abierta. La situación es tan crítica que muchos se preguntan si la producción tomará cartas en el asunto ante este grave incidente de violencia.
A través de una transmisión en vivo por TikTok, Leslie Echavarría manifestó su indignación al confirmar que el empresario fue víctima de violencia física, señalando un conflicto donde tanto Melissa Klug como su hija, Samahara Lobatón, estarían involucradas por su comportamiento dentro del show. Aunque inicialmente se pensó que la joven influencer era la agresora, Echavarría aclaró que fue ‘La Blanca de Chucuito’ quien atacó al tiktoker.
“A mí me indigna que toquen a mi pareja, porque acá en mi casa a Mark lo trato como un rey. No va a venir una malcriada, que debería darle el ejemplo a su hija, a tocar a alguien”, sentenció la joven, subrayando que bajo ninguna circunstancia una disputa verbal debe escalar al contacto físico.
La novia de Vito no solo arremetió contra las integrantes de la familia Klug, sino que también puso en duda la transparencia de ‘La Granja VIP’. Según su testimonio, existe una clara desigualdad, ya que ella no ha podido contactar a Mark desde mediados de marzo, mientras que otras concursantes tendrían acceso a dispositivos móviles.
Echavarría calificó la situación como una injusticia sistemática, cuestionando: “¿Un reality lo van a manipular dos malcriadas?”. Esta queja surge tras revelarse que Lobatón pudo usar un celular por una crisis de salud de su hijo, un beneficio que, para la pareja de Vito, evidencia una manipulación del formato, según informa el diario La República.
Dentro de la estancia, la tensión es palpable y varios competidores han alzado la voz para exigir la salida definitiva de Melissa Klug. Gabriela Herrera ha sido la más directa, argumentando que el contrato es explícito respecto a la violencia.
Mark Vito, aunque inicialmente cauteloso, terminó admitiendo ante sus compañeros la naturaleza del altercado. Ante esto, Herrera fue contundente al señalar que cualquier tipo de contacto físico hostil debería resultar en una descalificación automática, pidiendo a la producción que aplique las reglas de forma pareja y sin distinciones por la fama de los involucrados.
El conflicto ha trascendido las fronteras del set de grabación, llegando a oídos de Jesús Barco, actual pareja de Klug. El futbolista, lejos de calmar las aguas, encendió más la controversia al sugerir que habría actuado con violencia si hubiera estado presente. “Si hubiera estado ahí, le hubiera metido un botellazo en la cabeza también a él”, afirmó Barco, una declaración que fue rápidamente cuestionada por otros figuras como Pablo Heredia, quien advirtió sobre las repercusiones legales que tales agresiones podrían generar en el mundo real, más allá de la pantalla televisiva, según informa Infobae.
Diana Sánchez, tras tres asaltos armados, decidió dejar el Perú y regresar solo con un nuevo reto: "Yo soy". Al hablar de su crecimiento y la lucha detrás de cámaras, comparte que este programa le permite ver los sueños de muchos, convirtiendo el miedo en una nueva oportunidad.