De manera cíclica, el sueño representa un patrón natural y repetitivo que manifiesta el cuerpo humano, y en esta ocasión mediante sorprendente hallazgo, logra revelarse la razón detrás del misterio englobado entorno a las personas con menos horas durmiendo diariamente. En relación a síndrome experimentado por algunos individuos, ahora te compartimos información detallada acerca de la genética o hábito como explicación científica a dicha particularidad, y logrando evidenciarse hasta ciertas mutaciones mediante estudio científico.
EL MISTERIO RESUELTO Y DETRÁS DE LA RAZÓN POR LA CUAL ALGUNAS PERSONAS DUERMEN POCAS HORAS AL DÍA
Hoy a partir de publicaciones realizadas en Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS), el mundo puede comprender cómo la ciencia es capaz de determinar que los genes influyen en la cantidad de tiempo que podemos llegar a dormir sin levantarnos con cansancio, por ejemplo.
En esta oportunidad puntual, llama la atención la investigación realizada por equipo científico que combina especialistas de Estados Unidos y China, tras revelarse detalles entorno a descubrimiento de nueva variante genética asociada al síndrome del durmiente corto cuya condición está caracterizada por el tiempo de sueño requerido para funcionar con normalidad a diferencia de la mayoría.
“Se identificó una mutación en la quinasa 3 inducida por sal (hSIK3-N783Y) en un sujeto humano con el rasgo natural de sueño corto”, refiere el artículo publicado en PNAS el 5 de mayo de 2025, compartiendo además de manera textual, que el “modelo murino portador de esta mutación homóloga mostró una reducción en la duración del sueño, lo que confirma la causalidad de la mutación con el rasgo del sueño”.

Cabe resaltar, que para ratificar y terminar avalando dicho descubrimiento, el equipo científico liderado por Ying-Hui Fu, neurocientífico y genetista de la Universidad de California en Estados Unidos, generó ratones portadores de esa alteración, y terminó hallando que los roedores dormían una media de 30 minutos menos cada noche si lo comparamos con animales inalterados.
Los hallazgos como tal amplían la comprensión de las bases genéticas del sueño, expresan mediante PNAS, resaltando “las implicaciones más amplias de la actividad de las quinasas” en su regulación, y respaldo hacia posibles estrategias terapéuticas para mejorarla de manera eficiente.
A propósito de lo que representa dormir bien para nuestra salud, vamos a referirnos a continuación acerca de la costumbre de llegar a dormir consistentemente durante las tardes, y la forma de favorecernos, pero sin llegar a extenderlo demasiado, tal y como lo expone Mayo Clinic.

“Trata de tomar siestas de solo 10 o 20 minutos”, revelan especialistas de dicho centro hospitalario haciendo hincapié en la importancia de poder descansar en un “lugar tranquilo y oscuro, con una temperatura ambiente cómoda y pocas distracciones”.
Cabe resaltar, que asimismo Mayo Clinic te lo llega a recomendar porque te brinda tanta relajación como menor fatiga, otorgándote además un estado de alerta más intenso, mejoramiento del humor, y hasta tiempos de reacción más rápidos junto a memoria más aguda.
ESTOS BENEFICIOS PUEDES RECIBIR SI TOMAS UNA SIESTA DIARIAMENTE
Las labores realizadas diariamente, suelen generar cansancio en nuestro organismo, y aunque muchos no lo practican, la siesta tiende a ser beneficiosa para precisamente recomponerlo, y hasta reducir la tensión arterial, entre otros privilegios.
Así lo precisa, por ejemplo, la Fundación Española del Corazón como organización encargada de prevenir enfermedades cardiovasculares, y con respecto a breve periodo de descanso cuya duración alcanza a también facilitar el aprendizaje, aumentar la concentración, y estimular el aprendizaje.
Basado en investigación científica, resulta importante destacar que además la siesta favorece nuestra salud mediante la mejora de reflejos, estado de ánimo, rendimiento cognitivo, entre otros grandes beneficios ligados a recuperación física.
LOS MINUTOS QUE DEBE DURAR TU SIESTA PARA MEJORAR CAPACIDAD DE APRENDIZAJE
Nuevo estudio de investigación viene captando la atención de medios especializados, y esto entorno a las siestas que algunas personas suelen llevar a cabo tras almorzar sobre todo.
Los resultados de trabajo realizado por parte de investigadores del Centro Médico de la Universidad de Friburgo (Alemania), los Hospitales Universitarios de Ginebra (HUG) y la Universidad de Ginebra (UNIGE), hoy sugieren que “... incluso los periodos cortos de sueño mejoran la capacidad del cerebro para codificar nueva información”.
“El estudio demuestra que este ‘reinicio sináptico’ puede ocurrir con tan solo una siesta por la tarde, liberando espacio para la formación de nuevos recuerdos”, refiere el profesor Christoph Nissen, líder del estudio de investigación, y quien tras examinación a “20 adultos jóvenes sanos” que hasta permanecieron despiertos durante dos tardes, remarca que la duración promedio y recomendada a fin de llevar a cabo dicho descanso, termina ascendiendo a los 45 minutos.

