Las voces se mantienen intactas y las melodías, aunque más reposadas, conservan el encanto de antaño. Lee la columna de Renato Cisneros. (Ilustración: Kelly Villarreal / Somos)
Las voces se mantienen intactas y las melodías, aunque más reposadas, conservan el encanto de antaño. Lee la columna de Renato Cisneros. (Ilustración: Kelly Villarreal / Somos)
Por Renato Cisneros

Primero fue lo del hotel. Estábamos en una mesa de la terraza, esperando el comienzo del show. De repente aparecieron sobre el escenario dos señoras con indumentaria extravagante y se lanzaron a cantar un popurrí de ABBA. A la media hora me di cuenta de que conocía casi todas las canciones, desde Dancing Queen hasta Super Trouper, pasando por SOS, Chiquitita, Fernando y Money, money, money. Nunca compré un disco o casete de ellos pero por alguna razón recordaba sus temas.

Conforme a los criterios de

Trust Project
Tipo de trabajo: