Cate Blanchett interpreta al icono conservador Phyllis Schlafly en "Mrs. America". (Foto: Hulu)
Cate Blanchett interpreta al icono conservador Phyllis Schlafly en "Mrs. America". (Foto: Hulu)
Por Ricardo Hinojosa Lizárraga

“La igualdad de derechos ante la ley no será negada o coartada por los Estados Unidos ni por ningún Estado por razón de sexo” decía el artículo 1 de la Enmienda de la Igualdad de derechos (ERA, por sus siglas en inglés) que se implementaría a su Constitución, y que estaba por ser aprobada en 1972. Dicha enmienda garantizaba la igualdad entre hombres y mujeres y terminaba también sus distinciones legales en asuntos de empleo, propiedad, divorcio y otras áreas. Una nueva era estaba por comenzar, por lo que cualquiera creería que todas las mujeres apoyarían ese cambio fundamental. Pero, entonces, alguien empezó una campaña por todo el país para que más gente se integrara a su causa: esa enmienda igualitaria no podía aprobarse porque, a su parecer, debilitaría a la “familia tradicional americana”, cuyo ejemplo más clásico, por supuesto, era ella misma. Cualquiera puede preguntarse, casi 50 años después y viviendo la realidad actual, ¿cómo es posible que alguien se opusiera a eso? Es más, ¿cómo es posible que una mujer se opusiera a la igualdad de derechos? Pero sucedió. Y esa fue solo una de las razones por las que se dijo de ella que era “demasiado conservadora hasta para los ultraconservadores”.