Ugo Ávila, el caricaturista hincha.
Ugo Ávila, el caricaturista hincha.
Por Miguel Villegas

Con sus botas de vaquero que nunca lustra, sus jeans gastados al cuete y su eterna casaca de cuero negra, Ugo Ávila sube el muro más alto del viejo estadio Lolo Fernández de Breña con dos, tres latas de spray negro, solo para corregir un detalle, oscurecer una sombra, cerrar así el homenaje. Es un día de octubre de 1996 y el artista gráfico termina una obra que ha heredado con cariño para las siguientes generaciones. Su hijo Uriel, por ejemplo. No lo sabe, no va a decirlo tampoco. Hombre de pocas palabras, Ugo Ávila acaba, se abren unos rones y luego se va.