Llevar en hombros a alguien es una señal de triunfo que busca darle protagonismo al victorioso (a). Es común ver a deportistas y toreros salir en hombros después de una gran actuación. No solo ellos; muchas imágenes religiosas son transportadas en hombros. Hasta el siglo pasado, también era normal que políticos e intelectuales fuesen llevados en hombros por sus huestes y colegas después de una jornada memorable. En el Perú, hay fotos icónicas de hombres en hombros: Lolo Fernández y Héctor Chumpitaz el día en que se despidieron; o aquella de Hugo Blanco, en el centro de Lima, sobre el hombro de Nicolás Lúcar.