Corresponsales Escolares

Durante la pandemia por el COVID-19, la problemática de la violencia contra la mujer se vio agudizada. Según cifras de la Línea 100 proporcionadas a los , el servicio telefónico del Ministerio de la Mujer para denunciar violencia familiar y sexual, se han registrado alrededor de 235.000 casos durante la pandemia, casi el doble que en 2019.

Rossina Guerrero, directora del Centro de Promoción y Defensa de los Derechos Sexuales y Reproductivos (Promsex), señala que la pandemia, además de haber sido una crisis sanitaria, ha sido una crisis social que ha generado un aumento en la violencia contra la mujer, debido al confinamiento obligatorio.

“Al estar las mujeres sin poder movilizarse, se hace mucho más difícil pedir ayuda o denunciar estos casos. En diversas ocasiones, muchas mujeres están encerradas con su agresor y ello hace muy limitante poder hacer algo al respecto”, precisa.

Durante la pandemia la asistencia y atención a mujeres se paralizaron. Frente a ello, la Línea 100 desplegó todos sus equipos y recibió miles de llamadas de víctimas de agresiones para poder compensarlo.
Durante la pandemia la asistencia y atención a mujeres se paralizaron. Frente a ello, la Línea 100 desplegó todos sus equipos y recibió miles de llamadas de víctimas de agresiones para poder compensarlo. / HEINER APARICIO

Además de la violencia contra la mujer, en específico, la violencia familiar también registró casos durante la pandemia. En una encuesta realizada por este grupo de corresponsales escolares a estudiantes de un colegio, el 9,1% mencionó haber denunciado . Las principales razones por las que algunas no denunciaron fue el hecho de ser menores de edad o no tener conocimiento del funcionamiento de estos reportes. Por otro lado, muchos estudiantes expresaron no haber denunciado por temor a sus propias familias y porque pensaron que “no es tan grave” para hacerlo.

En una encuesta hecha por los corresponsales escolares, el 9,1% mencionó haber denunciado violencia familiar durante la crisis sanitaria.
En una encuesta hecha por los corresponsales escolares, el 9,1% mencionó haber denunciado violencia familiar durante la crisis sanitaria.

A pesar de que las estadísticas muestran un incrementado en los casos de violencia, también existe una “cifra negra”, es decir, datos que no han sido recolectados. Mariella Valcárcel, Directora General de Asuntos Criminológicos del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos, sostiene que el confinamiento redujo las posibilidades de las víctimas de denunciar las agresiones, por lo cual muchas no han sido registradas en las cifras oficiales.

En los picos más fuertes del confinamiento, producto de la pandemia, se reducían las posibilidades de las víctimas de poder recurrir y pedir ayuda, presentar denuncias oportunas por agresiones o, incluso, la misma posibilidad de poder recurrir a realizar llamadas de emergencias [...] Estos casos no se han podido dar o no se han podido visibilizar como se esperaba”, explicó a los corresponsales escolares de El Comercio.

Durante la pandemia se tomaron medidas que afectaron gravemente la atención que recibía la mujer en casos de violencia. Por ejemplo, haber paralizado los servicios de atención inmediata. Si bien Perú ha sido uno de los países más afectados del mundo por la situación de muertes producto de la COVID-19, haber cerrado Centros de Emergencia Mujer (CEM) durante parte de la emergencia sanitaria generó mayor vulnerabilidad en las mujeres. Como respuesta a esta situación, la Línea 100 desplegó mayores esfuerzos.

“A raíz de la pandemia, hemos tenido que adaptarnos. Hay que tener en cuenta que nuestros Centros de Emergencia Mujer, a nivel nacional, durante el año 2020, suspendieron sus actividades presenciales”, señaló Pilar Sifuentes, vocera de la Línea 100.

El origen de la violencia

De acuerdo a Rossina Guerrero, esta clase de violencia se produce por el simple hecho de ser mujer. “Esto te coloca una vulnerabilidad especial”, señala. Otras razones, explica la especialista, son el machismo y la creación de estereotipos.

“Tenemos un nivel individual en el que el hombre ejerce su machismo, mientras que también hay un nivel más comunitario, en el que la familia tolera (el machismo). Actualmente se sigue creyendo que la violencia es una manera de educar a los niños y a las niñas, entonces se cree que hay violencia. Hay que erradicar eso”, sostiene Guerrero.

Para la especialista, invertir en mejor educación es una gran opción para erradicar el machismo y brindar oportunidades de desarrollo a todas las mujeres.

Por otro lado, Sifuentes señala que se presentan en las relaciones de los jóvenes y se está normalizando. “Un factor es el tema del control, más que todo ahora, con el uso de las redes sociales. El control de que tu enamorado te pida la clave de tu Facebook, de tu correo electrónico, que te pregunte con quién ‘whatsappeas’ o qué fotos estas ‘posteando’. Muchas creen que esto es parte de mostrar confianza, pero se está invadiendo tu intimidad”, indica Sifuentes.

¿Qué hacer en caso de sufrir violencia?

Se puede recurrir a la Línea 100, un servicio gratuito telefónico, donde el usuario o la usuaria se comunica para recibir orientación sobre algún caso de violencia. El horario es 24 horas, los siete días de la semana.

Este informe fue elaborado por las corresponsales escolares Janice Arelis Lupú Alva, Keyra Thais Valerin Mercado, Ornella Antonella Humpire Mamani, Sonia Paola Alatrista Abad del colegio Innova Schools, Cercado. Bajo la mentoría de la docente Bania Alexandra Eguizabal Santillan y la periodista Ariana Lira.