(Foto: El Comercio)
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Redacción EC

Luego de varias transformaciones en el nombre y en su estructura, finalmente el Estado lanzó el programa de subsidios de para personas entre 18 y 40 años. El Bono de Arrendamiento de Viviendas (conocido antes como y luego ) entra como la nueva iniciativa de apoyo para personas de escasos recursos en todo el país, pero enfocado en el sector inmobiliario.

La iniciativa dispone que se entregue un bono mensual de S/495,6 a grupos familiares o parejas de bajos recursos para viviendas cuya renta de alquiler sea de un mínimo de S/747,6 y un máximo de S/1.558 al mes. Esto por 5 años.


El subsidio será entregado de la siguiente manera: 70% estará destinado exclusivamente al pago del alquiler y 30% (S/147) irá a un fondo de ahorro individual -intangible- que luego de cinco años (sumaría S/8.820) serviría para tener lista la primera cuota de la compra de una vivienda del crédito MiVivienda.

Ahora bien, considerando que a través del programa Techo Propio, el crédito MiVivienda financia hasta el 90% de una vivienda, y que el costo de esta puede llegar hasta S/105.000, entonces la cuota inicial sería de S/10.500 (10% del costo total). Es decir, luego de cinco años de ahorro, a los beneficiarios del bono les faltaría tan solo S/1.680 para el primer pago deseado.

No obstante, el crédito MiVivienda también financia productos del Fondo MiVivienda, cuyos precios son de hasta S/310.800. Para este caso, la primera cuota sería de S/31.080. En otras palabras, los beneficiarios apuntan sobre todo a viviendas de Techo Propio.

CUESTIONAMIENTOS AL PROYECTO

El titular del MVCS, Miguel Estrada, indicó que en lo que resta del presente año se colocarán 2.000 bonos de arrendamiento. Al igual que en los demás programas sociales de vivienda, agregó, se realizará una convocatoria pública a la cual podrán acceder todos los peruanos que tengan como ingreso mensual máximo hasta S/3.538.

Bono Mi Alquiler
Bono Mi Alquiler

De acuerdo al exviceministro de Economía, Enzo Defilippi, en principio estos programas de subsidios bien enfocados tienen un muy retorno de beneficio social; sin embargo, hay que tomar en cuenta detalles respecto al resultado que se espera obtener tras cinco años de apoyo a la población.

"Esto va a tener sentido si es que el ahorro alcanza para una cuota inicial de un programa de pagos que refleja la capacidad de la familia. Pero si esta requiere un subsidio hoy, ¿cómo sabes que no lo van a requerir después de cinco años?", cuestionó.

El Estado, indica Defilippi, espera que el beneficiario vaya recolectando las herramientas durante cinco años para que luego se valgan por sí mismos, pero no hay una garantía de que esto vaya a pasar.

Asimismo, Diego Macera, gerente general del Instituto Peruano de Economía, cuestiona la elección de los S/3.538 como ingreso máximo para aplicar al bono. Esta cifra fue elegida tomando en cuenta los ingresos del 40% de los que menos ganan en Lima y el número de miembros promedio que tiene una familia urbana de bajos recursos (4,8). 

"No me queda claro que esto [subsidiar a personas entre 18 y 40 años] sea parte del rol del Estado o, aún si justificamos que lo es, que sea el mejor uso de los recursos públicos. Y la focalización de la población a subsidiar necesita mayor justificación", apuntó.

EL IMPACTO EN EL MERCADO

De acuerdo a Carola Pacheco, gerente general de Asociación de Desarrolladores Inmobiliarios, la iniciativa fomentará el alquiler formal, siempre y cuando la entrega de las viviendas sea eficiente.

"Una oferta que podría ser otorgada, de manera rápida, son las viviendas de la Villa Panamericana, donde el Estado ya efectuó la inversión. Esta sería una oportunidad para promover un mecanismo alternativo que podría solucionar el déficit habitacional que hay en el país", explicó.

Macera, por su lado, afirmó que dependiendo de la extensión del uso del subsidio, se podría estar incentivando un incremento en precios de alquiler para cierto sector, perjudicando a quienes no pueden acceder a este.