La economía peruana se encuentra sumido en un manto de dudas. Un conjunto de malas propuestas de políticas públicas ha impregnado negativamente la confianza, mermando la inversión privada. Según el Banco Central, esta no crecerá en 2022 y sólo tendrá un mediocre crecimiento en 2023. Sin embargo, el gobierno, si se lo propusiera, tendría una oportunidad de oro para recomponer la inversión a través del impulso de las energías renovables y, en particular, la inversión en geotermia. Esta última tiene el potencial de generar un alto impacto sobre el crecimiento de corto-largo plazo, generación de empleo, desarrollo de la matriz productiva regional, diversificación del portafolio energético y, por supuesto el gran equilibrio de convivencia sostenible entre sector privado y comunidades. Ninguna inversión energética tiene esta combinación de ventajas como la geotermia.

Conforme a los criterios de

Trust Project
Tipo de trabajo: