Resumen

Este resumen es generado por inteligencia artificial y revisado por la redacción.

Una de las características principales que muestra la evolución demográfica del Perú ha sido la de un proceso de urbanización creciente. En otras palabras, familias enteras que vivían en el pasado en el campo decidieron –por búsqueda de bienestar económico o por huir de la violencia– migrar a las ciudades. Según los últimos Censos Nacionales de Población y Vivienda del INEI, entre el 2007 y el 2017, la población urbana en el país se incrementó en más de 3,4 millones de personas mientras que, entre ambos años, la población rural disminuyó en casi 1,5 millón de personas. Lima Metropolitana encabeza el crecimiento. Entre los censos de 1972 y el del 2017 su población casi se multiplicó por tres, pasando de 2,9 millones a 8,6 millones. Los más de cinco millones y medio de personas que llegaron a Lima y sus alrededores durante esos 45 años tuvieron que acomodarse a un territorio que los recibió casi sin ninguna planificación urbana; es decir, sin un diseño de la ciudad que promoviera su expansión ordenada y que contara con servicios básicos. Esto ocurrió ciudades como Arequipa, Trujillo y Piura. Lo más urgente para los migrantes fue conseguir un techo. Los que tenían algún familiar o amigo fueron cobijados por un tiempo en sus domicilios; los que no, tuvieron que mayoritariamente ocupar algún terreno del Estado.