Doña Georgina y su hija viven en un cuarto piso en Miraflores. Ante un sismo fuerte, esperarían a que pasara el movimiento para luego evacuar. (Foto: Hugo Pérez / @photo.gec)
Doña Georgina y su hija viven en un cuarto piso en Miraflores. Ante un sismo fuerte, esperarían a que pasara el movimiento para luego evacuar. (Foto: Hugo Pérez / @photo.gec)
Por Hernán Medrano Marin

Vivir en un cuarto piso resulta complicado para doña Georgina, quien a sus 87 años no se imagina lo que llegaría a pasar si un sismo de considerable magnitud ocurriese en nuestra capital. Junto a su hija Beatriz, saben que lo mejor sería resguardarse en su casa, colocarse en un sitio seguro y esperar a que el movimiento acabe. Luego, podrían salir, bajar las escaleras de forma tranquila y ubicarse en el patio de su edificio por si hubiera réplicas.

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