(Foto: César Campos)
(Foto: César Campos)
Redacción EC

ACTUALIZACIÓN Un periodista de El Comercio fue aceptado como chofer de la aplicación de "taxi" en moto Picap sin saber manejar moto, con un brevete y un SOAT en blanco, y consignando una placa de un auto fuera de circulación.

NOTA ORIGINAL El servicio de taxi colectivo informal en motocicleta se ha vuelto tan impune que ya tiene aplicativo móvil. Se trata de Picap, una plataforma de capitales extranjeros que permite pedir un conductor en motocicleta a domicilio para trasladar al usuario a cualquier parte de la ciudad.

Su estrategia es la promesa de un viaje “más rápido y barato que el taxi o el auto”. Sin embargo, muchos usuarios ignoran el peligro al que se exponen.

Para constatar el potencial riesgo que implicaría contratar este servicio, la campaña #NoTePases de El Comercio decidió probarlo una vez.

#NoTePases
#NoTePases

Una primera mala señal: nuestro chofer, identificado como Jhonnattan Contreras, no registra licencia de conducir, según el portal web del Ministerio de Transportes y Comunicaciones (MTC). Eso quiere decir que Picap ni siquiera aplica filtros sobre el estado del brevete del conductor y mucho menos de la cantidad de sus papeletas.

Esta situación coincide con el reclutamiento de choferes de varios taxis en auto por aplicativo. Como El Comercio constató en el 2018, una gran cantidad de choferes de taxis por app no pasan por filtros suficientes, operan sin autorización municipal (certificado Setame) y tampoco cuentan con los requerimientos necesarios, como SOAT de transporte público.

Una vez que abordamos la motocicleta, empezó una apurada carrera serpenteante entre autos y buses. El motociclista, en menos de diez minutos, cometió ocho infracciones de tránsito equivalentes a S/3 mil: se pasó tres veces el semáforo en rojo y hasta circuló contra el tráfico para evadir la congestión.

Al margen del peligro al que estos choferes exponen a sus clientes, este servicio es ilegal, según el abogado Lino de la Barrera, especialista en materia vial. “Es informal e ilegal porque la Ley General de Transportes prohíbe el servicio de transporte público en un vehículo de dos ruedas”, señala De la Barrera.

Esta app se suma a otras páginas en Facebook y chats para pedir un servicio de transporte en moto a domicilio. Este Diario constató que, de los más de 200 choferes de Picap inscritos en las primeras semanas de ingreso al mercado peruano, varios de ellos están organizados en grupos de WhatsApp para comunicarse sobre la ubicación de policías de tránsito e inspectores con el fin de evadir los controles.

La revelación sobre este servicio en moto ocurre días después de que “Panorama” constatara la existencia de una red de personas que tramitan brevetes para moto a través del pago de S/180 en el Callao, sin necesidad de pasar ningún examen médico ni de manejo.

El Comercio intentó comunicarse con algún representante de la empresa Picap, por correo y mensajes en redes sociales, pero no tuvo éxito.