Por Oscar Paz Campuzano

Nadie puede predecir cuándo ni dónde va a ocurrir un sismo. Pero sí es posible detectar el movimiento telúrico y en cuestión de segundos enviar una alerta para que las personas se pongan a buen recaudo antes de que la onda sísmica llegue y sacuda todo. Esos segundos salvan vidas.