Alfred Hitchcock: comentamos su filmografía desde "Rebecca"
Alfred Hitchcock: comentamos su filmografía desde "Rebecca"
Redacción EC

ALBERTO SERVAT

nació el 13 de agosto de 1899 en Leutonstone, un barrio de Londres, la capital del entonces Imperio Británica. Educado por los jesuitas en la más estricta disciplina de los colegios católicos de entonces, el futuro maestro del suspenso comenzaría a desarrollar sus obsesiones desde la infancia. Para entonces ya se sentía fuertemente atraído por el cine. En 1920 comenzó a trabajar en un estudio, diseñando los títulos de las películas. En 1923, el director Hugh Croise se enfermó sin poder terminar la película que estaba rodando. El estudio encargó al joven Hitchcock que finalizar el rodaje de “Always Tell Your Wife”. Ese fue su comienzo como director.

Realizó más de una decena de filmes antes de debutar en el cine sonoro. Lo hizo con buen pie en “Blackmail” (1929). A este siguieron otros en los que fue afianzando su gran poder narrativo. Aparecieron sus grandes obsesiones y los temas recurrentes de su obra en filmes extraordinarios como “The Man Who Knew Too Much” (1934), “The 39 Steps” (1934), “Secret Agent” (1935), “Sabotage” (1936), “Young and Innocent” (1937) y, por supuesto, “The Lady Vanishes” (1938). En 1939 filmó “Jamaica Inn”, que pese a no ser una de sus mejores realizaciones llamó la atención de Hollywood.

Contratado por David O. Selznick, el realizador británico  dejó Inglaterra y se mudó a California en 1939. Europa estaba al borde la guerra y ofrecía las mejores posibilidades para desarrollar una carrera cinematográfica. Desde su debut como director en la meca del cine, Hitchcock habría de imprimir una huella muy personal. A partir de entonces también fue uno de los pocos directores que se hicieron famosos por sí mismos, al mismo nivel que las estrellas de cine. Algo inusual antes de la llamada “teoría de autor”.

Desde 1940 hasta 1976, el genio de Hitchcock estuvo vigente. Siempre atento a los cambios de la moda y la tecnología. Desarrollando hasta niveles inesperados las viejas constantes que ya lo habían identificado como un cineasta único en el Reino Unido. Estuvo atado al viejo sistema de los estudios de Hollywood, volvió a Europa, se hizo realizador independiente, pasó a la televisión. Alfred Hitchcock lo hizo todo y nunca dejó de lado su peculiar estilo. Murió el 29 de abril de 1980 en Bel Air, California. Para entonces ya era una leyenda.

Rebecca
1940 - Rebeca, una mujer inolvidable.

Ganadora del Oscar a la Mejor Película y Mejor Fotografía (George Barnes). Nominada a Mejor Actor (Laurence Olivier), Actriz (Joan Fontaine), Actriz de Reparto (Judith Anderson), Director (Alfred Hitchcock), Guion, Dirección Artística, Edición, Efectos Especiales y Partitura Musical (Franz Waxman).

La primera película de Alfred Hitchcock en Hollywood obtuvo el Oscar y se convirtió en un éxito comercial en todo el mundo. Basada en un best seller de Daphne du Maurier, protagonizado por Laurence Olivier y Joan Fontaine, y producida por David O. Selznick (el productor del momento debido a “”), la cinta parecía reunir los elementos de la fórmula ganadora. Pero Hitchcock fue más allá de todo eso. En una historia de corte gótico sobre el recuerdo de una mujer muerta y su influencia en quienes la rodearon en vida, el maestro supo imprimir su propia huella. Y lo que pudo ser un melodrama romántico pasó a ser un oscuro cuadro de neurosis. Brillante en cada escena, “Rebecca” es un título de gran significado en la carrera del amo del suspenso, en la de sus protagonistas, en la de la Academia y en la historia del cine en general.

Foreign Correspondent
1940 - Corresponsal extranjero.

Nominada al Oscar como Mejor Película, Actor de Reparto (Albert Bassermann), Guion, Fotografía, Dirección de Arte y Efectos Especiales.

Retomando uno de sus temas favoritos, Hitchcock dirigió para la RKO una  cinta sobre una intriga política internacional pero con todos los recursos que Hollywood podía ofrecerle. Esta vez el protagonista no era un falso culpable, como en sus cintas británicas, sino un periodista que sigue una serie de pistas hasta encontrar a un infiltrado nazi en el Reino Unido. Brillantes secuencias y un llamado directo antifascista convierten en este filme en una efectiva arma de propaganda tan estilizada que solo pudo ser dirigida por su autor.

Mr. & Mrs. Smith
1941 - El señor y la señora Smith.

Inesperadamente Hitchcock se introduce en el screwball. Se dice que fue su amistad con la gran comediante Carole Lombard el punto de partida para esta aventura, aunque es poco probable que en los tiempos de las dictaduras de los estudios esto pudiera suceder. La cinta puede ser vista como una comedia medianamente ingeniosa, aunque si se lee entre líneas encontraremos una infinidad de elementos del humor hitchcockiano. Las referencias sexuales son abundantes, la manera tan condescendiente con la que se refiere a la vida conyugal única. Brillante Lombard, acompañada por Robert Montgomery.

Suspicion
1941 - La sospecha.

Ganador del Oscar a la Mejor Actriz (Joan Fontaine). Nominada a la Mejor Película y Partitura Musical (Franz Waxman).

Hitchcock se introduce en un universo más oscuro al examinar la relación entre una heredera solterona y el buscavidas que la seduce. ¿Cuál es la verdadera razón de un matrimonio como este? ¿El esposo intenta asesinar a su mujer para heredar su fortuna? El maestro plantea muchas interrogantes y nos muestra momentos de extrema crueldad emocional y sacrificio. ¡Incluso propone la idea del autosacrificio que se impone la mujer para satisfacer su amor no correspondido! Por supuesto, en su momento la cinta fue vista como un melodrama con falsas pistas. Pero el drama que presenta es realmente inquietante.

Saboteur
1942 – Saboteador.

Nueva incursión en un complot internacional, esta vez a través de las experiencias de un falso culpable. Robert Cummings es el principal sospechoso de un caso de sabotaje en una fábrica y es perseguido por la policía y los agentes secretos a lo largo de todo Estados Unidos. Llegando al clímax en Nueva York, en una lucha cuerpo a cuerpo nada menos que en lo alto de la Estatua de la Libertad. Hitchcock volvería a explorar en este tema hasta lograr su obra maestra en este apartado: “North by Northwest” (1959).


Shadow of a Doubt
1943 - La sombra de una duda.

Nominada al Oscar al Mejor Guion Original.

Vuelve el Hitchcock más intimista, ofreciendo ahora una radiografía de la típica familia americana de un pequeño pueblo. La aparente normalidad de los Newton se ve consternada con la llegada del tío Charlie (soberbio Joseph Cotten). A partir de entonces se desatan los demonios, especialmente en la hija mayor de la familia, también llamada Charlie (Teresa Wright). La evolución del guion es notable, como lo es también el bosquejo de los personajes, los diálogos y toda la puesta en escena en general. Una obra maestra.

Lifeboat
1944 – Náufragos.

Nominada al Oscar a Mejor Director, Guion Original y Fotografía.

En su primera película enteramente experimental, Hitchcock eligió filmar toda la película en un solo escenario: el bote salvavidas de un barco de pasajeros hundido por la bombas alemanas en plena . No vemos una sola imagen que no suceda dentro de tan limitado espacio, ni siquiera a través de flash backs. Allí se reúne una serie de personajes que incluyen a la sofisticada periodista Connie Porter (Tallulah Bankhead en su mejor actuación para el cine) y también a un alemán que niega haber participado en el bombardeo (Walter Slezak). Como es de esperarse, el tedio y la angustia comienzan a apoderarse de los pasajeros. A partir de entonces, Hitchcock explora en la conducta humana de un grupo obligado a sobrevivir sin las comodidades del mundo civilizado. Lo que es peor, ese grupo pronto impondrá sus propias reglas sobre el crimen y el castigo. Brillante a cada instante, “Lifeboat” una cinta de visión obligatoria.

Spellbound
1945 – Recuerda.

Oscar a la Mejor Partitura Musical (Miklós Rózsa). Nominado a Mejor Película, Actor de Reparto (Michael Chekhov), Director, Fotografía y Efectos Especiales.

La novela “La casa del Dr. Edwards” parecía tener todos los elementos para que Hitchcock diera rienda suelta a su creatividad. Y así lo pensaron desde que solo se trataba de un proyecto, reclutando a Salvador Dalí para que diseñara las secuencias oníricas. En “Spellbound” la acción transcurre en un manicomio, hasta donde llega un reputado doctor (Gregory Peck) para incorporarse al cuerpo médico de la institución. Pero la doctora Petersen (Ingrid Bergman) percibe un extraño comportamiento en su nuevo colega, dudando de su identidad. ¿Quién es este hombre? ¿El psiquiatra que esperaban o se trata más bien de un enfermo mental? La película es apasionante de comienzo a fin. Por supuesto, sus detractores la descalifican por su poca rigurosidad científica. ¿Pero a quién le importa eso? En “Spellbound” cada instante es una lección de cinematografía. Lamentablemente, durante el rodaje los productores se asustaron con la creatividad de Dalí y suprimieron la mayor parte de su trabajo. El material se ha perdido y solo quedan algunas fotos para el recuerdo de una fantástica escena en la que Bergman se convierte en estatua.

Notorious
1946 - Tuyo es mi corazón.

Nominada al Oscar al Mejor Actor de Reparto (Claude Rains) y al Mejor Guion.

Si “Spellbound” presagia un gran momento de creatividad para Hitchcock, “Notorious” es la confirmación absoluta. Esta es una de las cintas básicas para entender su talento y aproximarnos a su lado más oscuro. Alicia Huberman (), la hija de un nazi recientemente procesado públicamente, es reclutada por una red de espías para descubrir el paradero del resto de colaboradores de su padre. Viaja hasta Río de Janeiro, donde de inmediato se involucra con esta red oculta de refugiados nazis y se casa con uno de sus miembros más poderosos, Alexander Sebastian (Claude Rains). Apasionante relato, cuya evolución emocional va de la mano de un despliegue cinematográfico incomparable. Las escenas de amor, entre Bergman y Cary Grant, como el agente a cargo de su control, y la secuencia de la fiesta y el cambio de llaves, serán parte de lo mejor del cine por siempre. Hitchcock en su mejor momento.


The Paradine Case
1947 - El caso Paradine.

Nominada al Oscar como Mejor Actriz de Reparto (Ethel Barrymore).

Después de “Spellbound” y “Notorious”, parecía que nada detendría el genio creativo de Hitchcock. Y “The Paradine Case” parecía reunir todos los elementos apropiados para seguir por ese camino. Pero la producción fue difícil y las diferencias entre el director y sus productores confinaron este título casi al olvido. Visto hoy, el filme posee una belleza poderosa y un relato tan intrigante como perverso. La señora Paradine (Alida Valli) es acusada de asesinar a su marido, un viejo ciego y millonario. Al parecer, ella asume la culpabilidad para encubrir a su amante, André Latour (Louis Jourdan) el mozo de cuadras de una propiedad en el campo. Nadie cree una palabra de la presunta asesina salvo su abogado, Anthony Keane (Gregory Peck), que se ha enamorado de ella. La cinta posee todos los elementos del universo hitchcockiano, sobre todo una carga sexual inequívoca y una serie de personajes que ilustran el mundo de la alta sociedad británica de posguerra. La actriz italiana Alida Valli hizo su debut en Hollywood con esta cinta. La contraparte femenina la ofrece Ann Todd, una rubia gélida en la mejor tradición del director, en el papel de la señora Keane.

Rope
1948 - La soga.

A diferencia de otros cineastas de su tiempo, Alfred Hitchcock siempre se mantuvo informado de los cambios técnicos de la cinematografía y exploraba con ellos. En esta ocasión decidió filmar su primera película a colores y no conforme con ello, decidió hacerlo en un solo plano secuencia. El resultado es “Rope” que no solamente es un experimento en el terreno técnico sino también en otro bastante más complicado. Porque “Rope” cuenta la historia de dos amigos que se consideran superiores al resto de los mortales y que deciden que tienen el derecho de eliminar a quienes consideran inferiores. Asesinan a un compañero de la universidad, introducen el cadáver en un baúl y sirven una cena allí mismo, invitando al padre y a la novia del difunto. Nadie en su sano juicio podría llamar fascinante a semejante historia, pero Hitchcock se las arregla para ofrecernos una estilizada producción que no podemos dejar de contemplar con gusto y espanto a la vez.


Under Capricorn
1949 - Bajo el signo de Capricornio.

Como si no hubiera bastado con “La soga”, Hitchcock siguió explorando en el color y los planos secuencias en su siguiente película. Pero “Under Capricorn”, pese a sus elementos góticos, al melodrama que contaba y a la tortuosa heroína interpretada nuevamente por Ingrid Bergman, no logró elevarse sobre el nivel habitual de su realizador. Como ya habían señalado desde sus primeras películas, las películas de época no eran el mejor terreno para el amo del suspenso. De alguna manera, “Under Capricorn” marca el fin de una época y el comienzo de otra.

Stage Fright
1950 - Pánico en escena.

Aunque en apariencia “Stage Fright” es una cinta convencional, lejana a los experimentos técnicos realizados previamente, la película marca el comienzo de una nueva época en la que la exploración viene en el lenguaje y la narrativa cinematográfica. En realidad, esta película es una exquisitez en la que nadie es lo que aparente y donde no es el arte quien imita a la vida sino al revés. Una joven aspirante a actriz (Jane Wyman) asume la identidad de una empleada doméstica y se pone al servicio de una famosa artista de variedades (Marlene Dietrich). Lo que la muchacha quiere es averiguar quién es el asesino en un complicado caso. Desde el comienzo estamos frente a una farsa teatral, incluso los créditos así lo sugieren al presentarnos un telón. Y, como es de esperarse, la acción va creciendo hasta un fantástico enfrentamiento entre bambalinas. Hay elementos notables en esta película, y la química entre Hitchcock y Dietrich no pudo ser mejor. Años después, el maestro reconocería que experimentar con un flashback mentiroso al comienzo del filme fue un grave error. Lo que es cierto, aunque ello no empaña el resultado final de “Stage Fright”.

Strangers on a Train
1951 – Extraños en un tren o Pacto siniestro.

Una de las extraordinarias creaciones de Hitchcock a comienzos de los años 50. Se trata de una audaz adaptación de una novela de Patricia Highsmith en la que dos hombres, sin nada en común ni nada que los relacione, intercambian asesinatos. Uno se librará de un dictatorial padre para heredarlo y el otro de una molesta esposa que no quiere firmar el divorcio. Robert Walker y Farley Granger, en las mejores interpretaciones de sus carreras, componen el corrosivo dúo. Pero la verdadera estrella de la película es la narrativa que sigue la línea de dos vías de trenes que se cruzan de la misma manera que la vida de estos dos asesinos. La película posee secuencias inolvidables pero ninguna tan elaborada y emocionante como la pelea final a bordo de un carrusel en un parque de atracciones. Obra maestra sin duda alguna.

I Confess
1953 - Yo confieso.

La formación católica de Hitchcock tuvo mucho que ver con su obra. Él mismo habló en varias oportunidades sobre la fe y la profunda huella que había dejado su educación a cargo de religiosos. Y si muchas de sus películas tuvieron que ver de alguna manera con todo esto ninguna como “Yo confieso”. Una cinta de una manufactura impecable en la que un sacerdote católico es acusado de un asesinato que no cometió. Lo que es peor, él sabe quién es el verdadero asesino pero el secreto de confesión le prohíbe revelarlo. Notable actuación de Montgomery Clift en un papel a su medida dentro de una intriga única.

Dial M for Murder
1954 - La llamada fatal.

Siempre explorando en los avances técnicos, Hitchcock se animó por el cine tridimensional y eligió una obra de teatro de Frederick Knott en la que un hombre de alta sociedad planifica cuidadosamente el asesinato de su esposa, manipulando a una tercera persona para que lo haga en su lugar. Lo que nadie espera es que la esposa se defienda de tal manera que termina matando al atacante. La planificación del relato es soberbia y Hitchcock ofrece una verdadera lección de cinematografía con unos cuantos planos secuencias y el adecuado uso del 3D en los momentos oportunos. Esta cinta marca el comienzo de su fructífera relación con Grace Kelly, una de las actrices que lo obsesionó durante toda su vida.

Rear Window
1954 - La ventana indiscreta.

En su segunda película con , el señor Hitchcock ofreció todo un tratado sobre voyerismo. Confinado a una silla de ruedas por un accidente, un periodista (James Stewart) se dedica a observar a sus vecinos desde la ventana de su departamento. Y lo que comienza como una distracción se va convirtiendo en una obsesión. Fascinante estudio de una perversión que no solo padece el protagonista del filme sino todos los espectadores del filme. Solo Hitchcock podía manipular de manera tan efectiva a su audiencia. “La ventana indiscreta” es un triunfo de la estilización y sin duda una de las grandes creaciones de su autor.

To Catch a Thief
1955 - Para atrapar a un ladrón.

Elegante y sofisticada, esta comedia de salón llevó al amo del suspenso a la Riviera Francesa. Allí, una mimada chica de sociedad se siente fuertemente atraída por quien cree que es un famoso ladrón de joyas. Una película seductora en cada imagen aunque algo fría en su desarrollo. Naturalmente ver juntos a Cary Grant y Grace Kelly en el escenario más exclusivo de sus tiempos es un regalo para los sentidos. Curiosamente, esta sería su última colaboración con su actriz favorita, quien dejó el cine para ser princesa de Mónaco.

The Trouble With Harry
1955 - ¿Pero quién mató a Harry?

Hitchcock deja de lado la suntuosa Riviera Francesa y se traslada al corazón mismo de Estados Unidos. Sus personajes esta vez son una serie de modestos habitantes de un pequeño pueblo en el que ocurre un asesinato. Lo curioso en este caso es que no solo todos son sospechosos, sino que cada uno se siente culpable de la muerte de Harry. Notable comedia con un humor perverso y fino a la vez.

The Man Who Knew Too Much
1956 - El hombre que sabía demasiado o En manos del destino.

Alfred Hitchcock reactualiza una historia que ya había filmado en 1934 con el mismo título. Un hombre común y corriente es confundido con un agente internacional y para evitar que revele los planes de asesinar a un personaje político secuestran a su único hijo. Para causar un mayor impacto en el público del momento, cambió la nacionalidad de la familia del guion original y la convirtió en la típica familia americana. James Stewart y Doris Day (en la mejor actuación de su carrera) son los padres sometidos a una tortura emocional mientras viajan por Marruecos. El desenlace tendrá lugar en Londres, en medio de un concierto donde debe perpetrarse el magnicidio. Notable a cada instante, la segunda versión de “El hombre que sabía demasiado” es una de las mejores cintas de suspenso y su cuidada planificación del guion un ejemplo insuperable del mejor cine de su autor. 

The Wrong Man
1956 - Falso culpable.

Hitchcock llevó al extremo el tema del falso culpable, algo que lo atormentaba y fascinaba al mismo tiempo. De manera minuciosa ilustra el caso de un hombre acusado de un delito cometido por un delincuente muy parecido a él. Todos los detalles del arresto, del proceso penal y del deterioro físico del acusado llega a nosotros en el tono más sombrío de toda la filmografía hitchcockiana. No hay una sola nota de humor en “Falso culpable”, sino que prevalecen un sentimiento de malestar y angustia de comienzo a fin. Solo la increíble fe del protagonista, y la maravillosa escena en la que reza en la cárcel, nos permite respirar aliviados en medio de tanta tristeza. Notable Henry Fonda en el papel estelar. Una cinta extraordinaria.

Vertigo

1958 - Vértigo o De entre los muertos.

Hasta hace unos años cada vez que se realizaba una lista de las mejores películas de la historia “ (1941) aparecía en el primer lugar. Ahora, “Vértigo” es la elegida por muchos críticos, estudiosos y aficionados al cine. Pero al margen de las listas hay que decir que en esta película se encuentran todos los elementos del cine de su autor y toda su maestra para plasmarlas en el arte de las imágenes en movimiento. “Vértigo” nos cuenta la historia de una obsesión, por un lado la del protagonista por una fascinante mujer a la que ve morir y a la que desea incluso después de muerta. La otra obsesión es, por supuesto, la del propio Hitchcock. Aquí está todo lo que hay que saber de él. Una película extraordinaria que despertó la admiración total e incondicional de la Nouvelle Vague.

North by Northwest
1959 - Intriga internacional.

De todas las películas sobre intrigas internacionales, agentes secretos y falsos culpables, ninguna como “North by Northwest”. En este relato, cercano al universo de Kafka, Cary Grant recorre los Estados Unidos huyendo de la policía y de una desconocida agencia de espionaje que intenta silenciarlo. En su camino se topa con una mujer de innegables encantos, Eva Marie Saint (una de las más fascinantes rubias de toda la filmografía de su autor), que también se involucra en la conspiración. Notable en sus notas extremas, “North by Northwest” es también una de las cumbres del poder creativo del amo del suspenso.

Psycho
1960 – Psicosis.

Probablemente la más famosos película de Alfred Hitchcock. Y no solo eso, una cinta inspiradora y que creó para siempre a uno de los criminales definitivos del cine: Norman Bates (Anthony Perkins). Pero además del fenómeno mediático, "Psicosis" contiene elementos del mejor Hitchcock. Para comenzar, los primeros 45 minutos de la película. Desde el plano que abre la acción hasta la muerte de Janet Leigh. Una verdadera obra maestra de la narrativa, donde el ritmo y el suspenso se dan encuentro de manera tan estilizada que difícilmente podemos olvidar. La lección de cinematografía es tan contundente que ha sido imitada hasta el cansancio.

The Birds
1963 - Los pájaros.

En términos históricos, "Los pájaros" es la última gran película de Alfred Hitchcock que fue lanzada como un gran estreno y que fue recibida en todo el mundo como un fenómeno de masas. Una vez más toma como pretexto un relato de Daphne du Maurier (la autora de "Posada Jamaica" y "Rebecca") y lo transforma en un mensaje cifrado creado por sí mismo. La película se inscribe directamente en el terreno del horror, donde los pájaros atacan sin razón alguna a los seres humanos provocando escenas apocalípticas. Pero "Los pájaros" no es solo eso. Es también un cuadro de miserias humanas en las que un grupo de personajes buscan refugio en una pequeña población de la costa. Allí se sienten asfixiados y en sus pequeñas alegrías pretenden aliviar sus neurosis. Federico Fellini decía que esta película era en realidad un poema y que las estrofas eran los ataques de los pájaros.

Marnie
1964 - Marnie la ladrona.

Este es uno de mis Hitchcock favoritos. Una de sus más imperfectas creaciones pero que paradójicamente consigue uno de los efectos definitivos una vez terminada. Marnie es una cleptómana que además es frígida. Es descubierta por un millonario llamado Mark Rutland, cuyo deseo por poseer a una ladrona es tan fuerte como enfermizo. Sometida a un matrimonio en el que se siente humillada, Marnie espera escapar. Aquí tenemos uno de los retratos femeninos mejor escritos para el cine. Y en su grandeza, Hitchcock consigue que una actriz tan insípida como Tippi Hedren interpretara de manera soberbia a la protagonista. Marnie es todas las heroínas de Hitchcock en una sola. Por supuesto, las brillantes banda sonora de Bernard Herrmann y fotografía de Robert Burks en technicolor contribuyen a darle a la cinta un tenebroso aspecto de una verdadera pesadilla.

Torn Curtain
1966 - Cortina rasgada

Un científico y su novia se ven involucrados en un complot internacional. Tienen que robar una fórmula en la Unión Soviética y para ello deben hacerse pasar por disidentes del capitalismo. Paul Newman y una congelada Julie Andrews tienen los papeles principales en una cinta divertida y emocionante. Hay momentos brutales y una sucesión de entrañables personajes que confieren humanidad a una cinta poco apreciada en su momento.

Topaz
1969 – Topaz.

La última intriga internacional dirigida por Hitchcock es también la más ambiciosa de su filmografía. Ya no estamos tras las pistas de una organización extremista que secuestra niños ni de falsos culpables perseguidos a lo largo de un país. Estamos en el corazón mismo de la Guerra Fría, donde el enemigo es el comunismo. La acción es episódica y va de un continente a otro, con notables momentos aislados y un discurso ideológico muy directo. Los personajes aparecen deshumanizados por el sistema y es poco probable que escapen de sí mismos.

Frenzy
1969 – Frenesí.

Hitchcock vuelve al tema de asesino serial de mujeres. Pero esta vez desprovisto de los elementos de sensualidad, elegancia o misterio gótico a los que apeló en tantas cintas del pasado. Ni siquiera oculta la identidad del asesino desde el comienzo. Y, lo que es peor, el hombre inocente que carga con las sospechas de la policía es un ser tan desagradable como el propio asesino. De manera que el público difícilmente puede simpatizar con alguien en esta cinta. Por supuesto, es un Hitchcock desde el comienzo hasta el final. Es más, en esta ocasión se dio el lujo de filmar la violencia sexual y los asesinatos en directo. Lo que chocó a muchos en su tiempo. Pero ahí está el genio en todo su poder creativo. Intacto y con un toque de humor inglés que prevalece a lo largo de los 116 minutos de duración.

Family Plot
1976 - Trama macabra.

La última película de Alfred Hitchcock puede resultó decepcionante para muchos pero también tiene sus defensores. En realidad es un ejercicio de humor negro llevado al extremo en la historia de una fortuna familiar por la que muchos están dispuestos a morir. El título en inglés juega con el sentido del filme: Trama familiar o Tumba familiar, ya que plot es una palabra que se puede usar en ambos casos. Karen Black, Bruce Dern, Barbata Harris y un brillante William Devane componen el cuarteto de ambiciosos protagonistas. Hitchcock murió cuatro años después del estreno de este filme. Curiosamente es un homenaje a la muerte, en un estilo muy hitchcockiano.