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ADOLFO BAZÁN COQUIS (@ABazanc)
Humor negro que no cae en la sordidez, escenas cargadas de sangre y violencia-espectacular. Acción extrema por momentos irreal pero a la vez verosímil. Y con momentos de gore, sexo apasionado pero no porno, harto desenfreno, borbotones de crítica social… Ah, y con muchas referencias a nuestra mundana modernidad: celulares, videos chat, Internet, e-mails, You Tube, etc.
Esta es la combinación de elementos que podemos hallar en la mayoría de cómics del escocés Mark Millar, un tipo que ha pegado fuerte en el mundo del noveno arte en los últimos años con títulos y personajes que han roto récords de venta y que, en varios casos, ya se han convertido en clásicos que estarían presentes en cualquier antología que se haga.
Basta mencionar algunos títulos para saber de qué hablamos: Kingsman, Kick-Ass 1, 2 y 3, Némesis, Wanted, Super Crooks, Superior… y también Civil War, Superman Rojo, Marvel 1985 y más. Y si algunos de ellos suenan más que conocidos es por algo muy simple: han sido adaptados al cine o están en camino de serlo. Y en todos estos filmes se ha buscado mantener esas características de las que hablábamos al inicio, aunque –claro- bastante mediatizadas para que sus historias no sean todas de categoría R y así poder llegar a una audiencia más amplia.
Hagamos un rápido repaso de esta ligazón entre los cómics y las películas de Mark Millar para ver cómo va la cosa.
1. KINGSMAN: EL SERVICIO SECRETO
Acabo de ver esta película dirigida por Matthew Vaughn -hay que aprovechar que sigue en cartelera- y debo admitir que es muy entretenida. Un par de horas bien empleadas para la distensión. Sin entrar en mayores detalles, el filme mantiene la premisa básica del cómic: varias personalidades mundiales están siendo raptadas y un grupo de agentes secretos (los Kingsman) debe averiguar por qué y quién está detrás. En el ínterin, uno de los más reputados miembros de este contingente de espías-héroes-caballeros recluta a un joven [en la película, el hijo de un hombre que murió tratando de ser un agente; en el cómic, el sobrino del personaje central] para entrenarlo y que ocupe un lugar entre ellos. La moraleja: todos necesitamos alguna vez de un buen sastre.
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