Por Enrique Planas

Marte, el dios de la guerra, necesitaba de un campo para ver reunidos a sus ejércitos. Su altar se levantaba en Roma, en un gran meandro verde rodeado por el río Tíber, donde acampaban las tropas en espera de que los generales anunciaran el triunfo. Dos milenios después, son ejércitos de lectores los que se reunirán en la plataforma central del Campo de Marte de Jesús María, cerca de su área monumental, proyectándose a lo largo de la Avenida de la Peruanidad, y su popular concha acústica. En efecto, la edición 28 de la Feria Internacional del Libro de Lima, con la celebración del bicentenario como tema central, deja atrás el parque Próceres de la Independencia para levantar su gran carpa en uno de los espacios públicos más atractivos de nuestra ciudad.