Por Sonia del Águila

Shakira volvió a Lima y se reivindicó con creces. Tras la suspensión de uno de sus conciertos de su tour “Las mujeres ya no lloran”, en febrero, por una intoxicación alimentaria, anoche demostró —sin dejar un resquicio de duda— que la espera valió cada día. Desde el primer segundo en que pisó el escenario, acompañada de un cuerpo de baile enérgico y unos músicos que sostenían cada giro con solidez, quedó claro que venía a saldar “una deuda”. Y la saldó con un espectáculo que hizo viajar en el tiempo a todos sus seguidores.