Día Internacional de la Mujer, por Estefanía Vela Barba

Acerca de los avances y los obstáculos que aún enfrentan las mujeres para ejercer sus derechos.

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    Día Internacional de la Mujer, por Estefanía Vela Barba
    Día Internacional de la Mujer, por Estefanía Vela Barba

    Hoy se conmemora el Día Internacional de la Mujer. ¿Cuál es el propósito de este día? Reflexionar sobre los avances y los obstáculos que aún enfrentan las mujeres para ejercer sus derechos. 

    No. El punto no es celebrar a las mujeres, por el solo hecho de ser mujeres. Y menos por “cualidades” estereotípicamente femeninas. Sí. Eso incluye alabarlas por su belleza, abnegación, intuición o cualquier otra “virtud” similar. Sí. Sé que lo hacen con la mejor intención. Pero si son de las personas que creen que una mujer vale por su “feminidad”, entonces más bien son parte del problema. No. No quiero decir que ahora deben alabarlas por su “masculinidad” o por cómo se “asemejan” a los hombres. Las personas valen por ser personas. No por qué tanto se adaptan (o no) al sistema de género. Pero es del sistema de género de lo que tendríamos que estar hablando. Ese es el punto. 

    No. Tampoco se vale felicitar a las mujeres por ser capaces de navegar este sistema injusto. Sí. Eso quiere decir alabar a las que pueden mantener tres trabajos y educar a cinco hijos, todo al mismo tiempo. El punto es preguntarnos por qué vivimos en un mundo en donde alguien necesita de tres trabajos para sobrevivir. Y por qué vivimos en un mundo en donde es prácticamente incompatible tener una vida familiar plena con una vida laboral satisfactoria. El punto, de nuevo, es ver el sistema. 

    Ese sistema que asigna roles, funciones, intereses y espacios a las personas con base en el cuerpo con el que nacieron. Ese sistema que, aunque dice “alabar” a la maternidad (¡porque qué seríamos sin nuestra madre!), se encarga de excluirla del mundo laboral (que no está construido para las cuidadoras) y de marginarla económicamente, forzándola a depender de otros, sabiendo lo fácil que es que la dependencia termine en violencia. Ese sistema que luego justifica esa violencia y que hasta acaba culpando a las mujeres por ella. ¿Es que por qué no se salió a tiempo de esa relación? ¿Qué hizo para hacerlo enojar de esa manera? ¿Qué traía puesto? ¿En serio le dijo que no? ¿Dónde andaba? ¿Por qué “viajaban solas” sabiendo lo peligroso que es? ¿No será que exageran? 

    ¿Cuáles son las estadísticas de violencia intrafamiliar? ¿Qué políticas públicas existen para prevenirla? ¿Qué atención se les ofrece a las víctimas? ¿Cuán capaz es el aparato de justicia de hacerle frente? ¿Cómo está la discriminación en el empleo? ¿Se sigue justificando tener trabajos “solo para mujeres” o “solo para hombres”? ¿Les sigue pareciendo normal que exista una segregación por sexo en el trabajo, en el que sectores o industrias completas estén llenas solo de hombres (o de mujeres)? ¿Cuáles son los trabajos que tienen la mayoría de las mujeres? ¿Cuentan con todos los beneficios legales o tienden a ser precarios, inestables, insuficientes? ¿Se habla sobre el acoso laboral? ¿Se reconocen los derechos reproductivos de las mujeres? ¿Cómo está la atención de su salud? Las preguntas podrían multiplicarse, pero las dejo ahí por ahora. Espero que con ellas el punto quede claro: que este día sirva para reflexionar sobre el ejercicio efectivo de los derechos de las mujeres. No para reforzar estereotipos, ni dejar el sistema de discriminación intacto.