La cumbre de Glasgow no puede fracasar, por Justin Gillis

“Dejemos que los líderes mundiales se comprometan y luego volvamos a casa para emprender el trabajo real”.

    Justin  Gillis
    Por

    Exeditor y reportero ambiental de “The New York Times”

    "El Reino Unido, anfitrión de la conferencia, está intentando convencer a los países del mundo de que hagan algo grande. Muchos de ellos dicen que reducirán sus emisiones casi a cero para el 2050 o el 2060" (Ilustración: Giovanni Tazza).
    "El Reino Unido, anfitrión de la conferencia, está intentando convencer a los países del mundo de que hagan algo grande. Muchos de ellos dicen que reducirán sus emisiones casi a cero para el 2050 o el 2060" (Ilustración: Giovanni Tazza).

    El forcejeo lleva casi un tercio de siglo. Comenzó en 1992. Delegados de todo el mundo se reunieron en Río de Janeiro para celebrar una “Cumbre de la Tierra” en la que prometieron dejar de destrozar el planeta. Se redactó con prisa un nuevo tratado mundial y se le puso un gran título: la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático.

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