Las encuestas distritales de Datum para América Multimedia dejan algunas lecciones para candidatos y partidos con miras a las elecciones regionales y municipales. Más allá de quién lidera las preferencias en cada distrito, los resultados permiten entender mejor cómo se está construyendo el voto y qué factores pueden terminar definiendo una elección. La intención no es analizar candidaturas específicas, sino contribuir a la lectura de los resultados y aportar algunas reflexiones para quienes están trabajando sus campañas en serio.
Un primer aspecto que se debe considerar es cómo votaremos el 4 de octubre. En las encuestas, la pregunta de intención de voto distrital se hizo mostrando una tarjeta con los partidos. Esto obliga a distinguir entre el reconocimiento de una persona y la capacidad del elector de ligarla con el partido por el cual deberá votar.
Los resultados muestran que el voto de arrastre tiene un peso importante. En promedio, alrededor de la mitad de los electores de un distrito vota por el mismo partido en la elección provincial y distrital. Esto significa que una candidatura con una votación importante para Lima puede favorecer considerablemente a su candidato distrital, incluso cuando este último aún es poco conocido.
Pero el arrastre también funciona en sentido contrario. En algunos distritos, un candidato local con presencia y reconocimiento puede fortalecer la votación del partido en la elección provincial, incluso cuando la candidatura a Lima tiene menor presencia en esa zona. La relación entre ambas elecciones, por tanto, no es necesariamente de arriba hacia abajo. La fortaleza territorial también puede sumar votos hacia arriba.
Otra lección tiene que ver con las trayectorias políticas. Existen personas conocidas, con experiencia electoral e incluso con intención de voto cuando se pregunta directamente por ellas, pero ese respaldo no necesariamente se traduce en voto cuando el elector debe escoger un partido. Si todavía no existe una asociación clara entre candidato y agrupación, parte del capital político acumulado puede perderse en la cédula.
El cambio de camiseta añade otra dificultad. Quienes antes compitieron por una agrupación y ahora lo hacen por otra deben construir una nueva asociación en la mente del elector. Al mismo tiempo, el partido que dejaron puede conservar parte del espacio ganado en campañas anteriores y acabar beneficiando a quien ocupe ahora esa candidatura. En elecciones donde el símbolo tiene un peso importante, cambiar de partido no significa trasladar automáticamente los votos.
Tampoco parece suficiente heredar una candidatura. La presencia de familiares o candidatos que asumieron una postulación tras la renuncia del candidato originalmente previsto no garantiza conservar su respaldo. Los resultados muestran situaciones distintas. Algunos logran mantenerse competitivos, mientras otros podrían incluso perder la elección. Algunos electores rechazan esta figura.
A ello se suma el poco tiempo disponible. Según el JNE, el 5 de setiembre se tendrá a todos los candidatos inscritos. En algunos distritos aún hay confusión sobre quiénes participarán finalmente. El plazo entre la definición de la oferta electoral y la elección será muy corto para lograr que el elector conozca al candidato y, especialmente, que recuerde por qué partido postula.
Finalmente, no todas las campañas enfrentan el mismo desafío. En algunos distritos, el porcentaje de indecisos es reducido. Allí, crecer implica quitarle votos a otro competidor. En otros, la proporción de quienes todavía no saben por quién votar es mucho mayor. La oportunidad está entonces en convencer a ciudadanos que pueden estar insatisfechos con las alternativas disponibles o simplemente desconectados de la elección.
Estamos a 45 días de las elecciones y los resultados todavía pueden cambiar. Hay tiempo para hacer ajustes, pero las encuestas distritales muestran que una campaña municipal no puede construirse solo alrededor del candidato. Importan el partido, símbolo, candidatura provincial, trabajo territorial y, sobre todo, que el elector logre conectar todos esos elementos cuando tenga la cédula delante.
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