España/ OpiniónBasada en la interpretación y juicio de hechos y datos hechos por el autor.
Shushupes, no
“Los candidatos, en general, no tienen ideas sobre qué hacer con el problema de la seguridad”.

Periodista
Este resumen es generado por inteligencia artificial y revisado por la redacción.

Las elecciones recién comienzan. Las encuestas registran variaciones interesantes; sin embargo, nada está dicho, porque el 26% no decide su voto o no quiere votar por nadie.
Los candidatos, en general, no tienen ideas sobre qué hacer con el problema de la seguridad. No hay, además, un desarrollo de las ideas. “Construiré cárceles”, por ejemplo, es un grito de batalla de varios candidatos.
¿Cómo se diferencian? No en el sustento, sino en el espectáculo. Rafael López Aliaga ha hecho la propuesta más llamativa: dice que hará una cárcel en la selva cuyo cerco perimetral construirán los propios internos con madera de la zona.
Los expresidentes presos (a pesar de la diferencia de su condición penitenciaria) también irían a la jungla, “rodeados de víboras venenosas”. Es muy interesante que un candidato a la presidencia exhiba este grado de sustento.
Los candidatos tienen que entender el problema del hacinamiento. Tienen que hacer cálculos de cuánto espacio adicional se necesita y cuánto cuesta eso. Un interno de un penal me escribe y tiene un planteamiento muchas veces superior al del candidato: los reos primarios deben apartarse o liberarse en relación con los delitos graves con penas mayores de 20 años.
No puede ser que un asesino sicario o un feminicida compartan el espacio carcelario con un imputado con prisión preventiva. Propone un sistema de grillete electrónico financiado por el beneficiario y un monitoreo con registro biométrico y antropométrico supervisado con inteligencia artificial.
Esta fuente propone diferenciar la criminalidad violenta de los delitos no organizados. Señala que hay 69 penales en el Perú, un número alto en el contexto latinoamericano. Entonces, parte del problema del hacinamiento es un problema de ingeniería y derechos.
¿Cuántos presos hay no sentenciados? ¿Qué espacios comparten con los sentenciados? El problema, dice esta persona, empieza con la justicia: la investigación policial mal estructurada y el abuso de la prisión preventiva. Hay presos que pasan tres o cuatro años sin sentencia. ¿Qué pasa ahí con el Ministerio Público? ¿Qué efecto tiene la sobrecarga judicial de jueces y fiscales? ¿De qué tamaño es?
¿Tenemos la forma de controlar los plazos cumplidos, las motivaciones insuficientes y arbitrarias de “copy and paste”? ¿Se aprovecha la inteligencia artificial? Hay celdas que albergan a cinco veces el número ideal de internos. ¿Saben eso los candidatos? ¿Qué proponen para parar la extorsión desde dentro de las cárceles?
Cifras, análisis, no cuentos de monstruos. Se requiere debate técnico, no shushupes ni chamanes.










