Es bueno que el ministro no esté de acuerdo con el sistema de pensiones “vivas” (aquellas que se ajustan a precios actualizados). Todos los aumentos de pensiones, dice, deben estar sustentados en la solvencia fiscal.
Contrasta con ello, sin embargo, la remuneración mínima vital. El gobierno ha anunciado su aumento hasta 1.300 soles. No hay un criterio de sostenibilidad fiscal ni de sostenibilidad empresarial.
El ministro Cuba, para el efecto, confía en el crecimiento de la microempresa. No tiene mucho sentido.
Las empresas que crecen contratan más gente y pagan mejor. Buscan trabajo más calificado.
Las empresas que no crecen ahorran costos laborales. Pagan sueldo mínimo o simplemente quedan informales. No se trata tanto de abusivos o no abusivos, sino de incentivos.
El ministro proyecta reducir la informalidad laboral de 70 a 50%. ¿De dónde obtiene esas cifras? Con el aumento del salario mínimo, ¿va a bajar o a subir la informalidad laboral?
Dice, además, que del 50% no se va a poder bajar mucho más rápido, “porque el tema tiene que ver con productividad”. ¿Con más productividad hay menos informalidad? No se entiende bien.
La informalidad es un fenómeno complejo. La intervención en el sueldo, por decreto, la hace más compleja, no menos compleja.
La productividad tiene que ver con el capital invertido. Tiene que ver con la tecnología, la organización y la competencia.
La tecnología, a su vez, depende del volumen del mercado y de su poder adquisitivo. A veces es más económico invertir en una tecnología más barata. Eso reduce la productividad.
La posición del gobierno es un intento de nivelar la caja fiscal, sin ser muy consecuente. La opción de “gestionar” Petro-Perú es otra muestra de ello.
Tengo la mejor opinión de Oliver Stark, presidente de la petrolera. Contar con él es un lujo. Sin embargo, optar por rescatar la empresa una vez más parece contumaz.
El gobierno se ha organizado para enfrentar el fenómeno de El Niño. Eso está bien, y hay que reconocerlo. En manos de un gobierno como el que postulaba Roberto Sánchez, eso hubiera sido muy malo.
El futuro es generoso. Se viene un ciclo de precios muy altos del cobre. Ojalá no se desperdicie la ola.
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