ChileCiudades sedientas
Solo el 48% de los hogares urbanos recibe agua todo el día en el país.
Este resumen es generado por inteligencia artificial y revisado por la redacción.

Un informe del Videnza Instituto que recogimos ayer en este Diario pone sobre el tapete que la situación crítica del saneamiento no es, como habitualmente se cree, un problema que afecta esencialmente a las zonas rurales de nuestro país, sino también a las ciudades. De hecho, durante la última década, el acceso rural al agua y desagüe creció del 65% al 77%, mientras que la cobertura urbana de esos mismos servicios se estancó en alrededor del 92%. Una auscultación minuciosa de este estado de cosas revela, además, detalles que las cifras gruesas podrían ocultar. Concretamente, que solo el 48% de los hogares citadinos recibe agua todo el día y que el nivel de cloración del agua que se provee tanto en el campo como en el espacio urbano presenta una debilidad estructural: apenas un 38% de la población accede a agua con la cloración adecuada y más del 40% consume agua en la que el cloro no es detectable. En estas páginas hemos abordado ya las consecuencias que ello acarrea a la salud de los peruanos, por lo que conviene concentrarse aquí en los orígenes del problema, un ángulo que el referido informe también contempla.













