Este jueves se celebró la edición 2026 del Día1 Summit de El Comercio, que cada año congrega a altos ejecutivos, líderes gremiales, políticos y analistas para intercambiar ideas sobre la coyuntura. Pese a que se trató de su tercera edición, fue la primera vez que este evento tuvo lugar en medio de una elección presidencial, por lo que inevitablemente el tema político marcó el compás de las intervenciones. Y aunque los expositores provenían de distintos rubros e incluso orillas ideológicas, hay algunas conclusiones generales que pueden extraerse del encuentro.
La primera es que hubo consenso en torno a que la crisis política y el debilitamiento de la institucionalidad sí impactan negativamente en nuestras posibilidades de crecimiento económico. Como anotó Fernando Zavala, CEO de Intercorp, “sí nos pasa la factura tener nueve presidentes” en los últimos 10 años. En ese sentido, para crecer más, es imprescindible que nos enfoquemos en arreglar el sistema político y en fortalecer a nuestras instituciones, incluyendo a las electorales, que han caído en un amplio descrédito después de la bochornosa primera vuelta. “Así como arreglaron el Banco Central y la macroeconomía, tienen que arreglar las instituciones políticas y las electorales”, anotó, por ejemplo, el analista político Daniel Zovatto.
Además de una política funcional, por supuesto, también son necesarias ciertas condiciones que hemos descuidado en el último tiempo, ya sea por cálculos políticos o por el miedo de las autoridades a impulsarlas: la estabilidad jurídica (en simple, el respeto a los contratos), la simplificación regulatoria y el frente fiscal. Respecto de este último punto, fue saludable escuchar a virtuales congresistas del período 2026-2031 que, pese a representar a partidos distintos, coincidieron en la necesidad de terminar el despilfarro que ha caracterizado la labor parlamentaria desde la pandemia. “Las leyes no pueden generar iniciativa de gasto”, recordó Katherine Ampuero, futura senadora de Renovación Popular. Mientras que su colega Jaime Delgado (Ahora Nación) acotó: “La estabilidad jurídica y la estabilidad fiscal son indispensables”.
Finalmente, un último mensaje que sobrevoló la cumbre fue la necesidad de que tanto el sector privado como la sociedad civil asuman un rol más activo en los asuntos públicos. Como aseveró Raimundo Morales, CEO de Yape: “No hay que dejarle todo al Ejecutivo; necesitamos una sociedad civil más activa”. Este involucramiento, de hecho, se vio ya en el último proceso electoral, con organizaciones civiles y empresas sumando esfuerzos para impulsar un voto responsable entre la ciudadanía, una necesidad que cobra mayor relevancia de cara al balotaje del 7 de junio.
En momentos de profunda polarización y crisis política, es saludable ver que existen espacios en los que podemos intercambiar puntos de vista respetuosamente y temas en los que todavía podemos ponernos de acuerdo. Ojalá que este espíritu se contagie.