El penultimátum de Burneo

El ministro de Economía ensaya rugidos afónicos frente al presidente.

    Mario Ghibellini
    Por

    Periodista

    “Lo que ha ensayado esta semana el nuevo titular de Economía, nos tememos, ha sido solo un rugido afónico y no debería sorprender a nadie la pronta comprobación de que su altisonante frase de esta semana ha sido apenas un penultimátum”. (Ilustración: Giovanni Tazza).
    “Lo que ha ensayado esta semana el nuevo titular de Economía, nos tememos, ha sido solo un rugido afónico y no debería sorprender a nadie la pronta comprobación de que su altisonante frase de esta semana ha sido apenas un penultimátum”. (Ilustración: Giovanni Tazza).

    Nunca terminará de asombrar a cierto sector de la humanidad lo que otra parte de ella es capaz de hacer por un poco de poder. Pensemos, por ejemplo, en las personas que aceptan ser ministros del presidente Castillo. En las que tienen un asomo de prestigio, queremos decir. Porque en aquellas que ven el asunto como una oportunidad de negocio y luego terminan fugadas, la motivación está clarísima. Y lo mismo cabe señalar sobre aquellos personajes que no tienen, literalmente, ni un pelo de dignidad y, a cambio de un instante de pavoneo frente a los reflectores, están dispuestos a acometer lo que haga falta.

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