Redacción EC

ROCÍO LA ROSA

Los legisladores de oposición decididieron en un principio no darle el voto de confianza al , y para ello optaron por el camino de la abstención en dos primeras votaciones, en un hecho inédito.

Tres días después volvieron a reunirse en una sesión extraordinaria y tras una ajustada tercera votación los ministros lograron el anhelado apoyo gracias a los votos de la bancada APP-PPC. A continuación, cuatro claves para entender este crítico escenario político:

GABINETE NECESITA VOTO DE CONFIANZA
Según explica el constitucionalista Aníbal Quiroja, un nuevo gabinete ministerial requiere "la confianza del Congreso". Esto porque nuestro régimen presidencialista necesita contrapesos para evitar el autoritarismo constitucional. El voto de confianza es requisito porque constituye el beneplácito del Parlamento para iniciarse como gobierno y debe darse dentro de los 30 días siguientes a la designación del nuevo gabinete.

CONFIANZA REHUSADA
El pasado viernes 14 de marzo el Gabinete Cornejo no obtuvo el voto de confianza en dos votaciones seguidas por los cuestionamientos al papel de la esposa del presidente, , en el Gobierno. En la primera oportunidad, 47 legisladores dieron su apoyo al Gabinete mientras 71 parlamentarios optaron por abstenerse. Tras una segunda votación, 42 congresistas votaron a favor, 6 en contra y 73 se abstuvieron.

Llamó la atención que los votos en contra fueron de los nacionalistas, entre ellos Daniel Abugattás. La oposición advirtió que se trató de una leguleyada para obtener el respaldo al Gabinete, pero no prosperó. El presidente del Congreso, Fredy Otárola, declaró que el pedido de confianza no fue admitido. Esto fue asumido después por el jefe de Estado.

Sobre el tema el artículo 133 de la Constitución dice: "El  Presidente del Consejo de  Ministros puede plantear ante el Congreso una cuestión de confianza a nombre del  Consejo.  Si la confianza le es rehusada, o si es censurado, o si renuncia o es removido por  el Presidente de la República, se produce la crisis total del gabinete". Es decir, estuvimos en un escenario de crisis, según nuestra propia Carta Magna.

Los rostros del primer ministro Cornejo; la canciller Eda Rivas, y el titular de Justicia Daniel Figallo reflejan el tenso ambiente que se vivió la noche del viernes 14 de marzo, en que les negaron la confianza.

EL ENTRAMPAMIENTO
Al día siguiente de la negativa a dar el voto de confianza, persistía el entrampamiento entre el Ejecutivo y la oposición en torno al tema. El presidente enfatizó que la crisis del Gabinete no tiene relación con su esposa. Mientras que la oposición insistía en un deslinde claro al considerar que sí existe una injerencia de Heredia en los asuntos de Gobierno.

"Hemos cumplido conforme a la Constitución y lo hemos hecho de buena fe. El resto de argumentaciones no vienen el caso", dijo Humala. 

Y agregó que está a la espera de que los congresistas definan si entregarán o no el respaldo a sus ministros. "Ya se habló, ya se debatió, ahora es el momento de que tomen una decisión", subrayó.

A LA TERCERA LA VENCIDA
Otárola convocó para el último lunes 17 a una nueva sesión plenaria extraordinaria a fin de decidir si finalmente se le otorgaba el voto de confianza al Gabinete. La oposición adelantó sus condiciones: que el Gabinete se comprometa a desmarcarse de Nadine heredia y además, en el caso del fujimorismo, que sean separados del mismo los titulares de Defensa y del Interior, y , respectivamente.

Finalmente se obtuvo el voto de confianza en una ajustada votación: 66 a favor, 52 en contra y 9 abstenciones. ¿Cómo se logró? Con el apoyo de la bancada APP-PPC, bajo el argumento de que las señales de Cornejo sobre la no injerencia de Nadine Heredia habían llegado.

Análisis: el panorama para el Gabinete Cornejo tras ajustado respaldo