Uno siempre puede elegir cómo queremos reaccionar ante las circunstancias y cómo queremos que nos afecten. (Ilustración: Kelly Villarreal)
Uno siempre puede elegir cómo queremos reaccionar ante las circunstancias y cómo queremos que nos afecten. (Ilustración: Kelly Villarreal)
Por Lorena Salmón

Aunque no lo crean, existen fórmulas de felicidad comprobadas por la ciencia. Se sabe que el contacto con la naturaleza enriquece el alma y el espíritu, que el agua salada ayuda a curar las penas, que caminar al aire libre solo 15 minutos mejora nuestro estado de ánimo. Todos los estudios acerca de la felicidad señalan que el ser humano sin vínculos y sin contactos con los demás está condenado a una vida de solitud y tristeza. Necesitamos tocarnos, abrazarnos, darnos besos, sonreírnos.