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Lee la columna de Luciana Olivares. (Ilustración: Kelly Villarreal)

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Resumen

Este resumen es generado por inteligencia artificial y revisado por la redacción.

Lee la columna de Luciana Olivares. (Ilustración: Kelly Villarreal)
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Por Luciana Olivares

Nunca fui buena con los deportes, pero sí una deportista entusiasta. Era de las que se inscribía a entrenar salto largo en el colegio, a pesar de mis piernas cortas. La que se apuntaba para integrar el equipo de vóley pero le recomendaban que mejor tocara flauta en la banda. Cuando había que armar equipos para alguna competencia, siempre me escogían entre las últimas. No las culpo, siempre fui algo torpe, no por nada me gané el apelativo de pies chuecos, cariñoso apodo que me puso mi simpática y elocuente profesora de educación física en primer grado. Claro, me habría encantado responderle que el pie plano y mi rebeldía por usar zapatos ortopédicos no ayudaban demasiado en mi destreza para correr.