/ NoticiasInformación basada en hechos y verificada de primera mano por el reportero, o reportada y verificada por fuentes expertas.
Solo para suscriptores
La película sobre Flora Tristán que marca la despedida final de Diego Bertie
“La herencia de Flora” es la nueva película peruana que marcará la despedida final del inigualable Diego Bertie, quien falleció en 2022. La duodécima cinta de Augusto Tamayo cuenta la historia de la pionera del feminismo, Flora Tristán, y su accidentado paso por el Perú. Está protagonizada por la actriz Paloma Yerovi.
El cine histórico enfrenta a menudo la incomprensión de algunos que les gusta analizarlo como si fueran profesores en busca de errores en un examen escolar. En la memoria reciente está el gran debate que se armó en círculos académicos en torno a la cinta “Napoleón” y a las licencias que se tomó el director Ridley Scott a la hora de adaptar la vida del genio militar francés. Al pobre Scott le dijeron de todo y este respondió, molesto, mandando bien lejos a sus críticos. El cineasta peruano Augusto Tamayo, cuyo mejor cine suele ser de inspiración biográfica (“Una sombra al frente”, “Rosa mística”), tiene bastante claro ese tema. Sabe que abordar la historia desde el cine es un camino no siempre grato, y a veces lleno de espinas, pero es una ruta que ha decidido transitar como si fuera una misión personal de vida. ”Nunca hay que olvidar que una película histórica, no es historia; es una construcción interpretativa, es una perspectiva. Nadie está en la cabeza de los personajes para saber qué pensaban”, recalca el realizador ni bien empieza la charla con Somos .
Tamayo nos ha citado en el patio de la hermosa casa Paz Soldán, en el Jirón de La Unión, una construcción del siglo XVII que ha sido puesta en valor, para hablarnos de su más reciente proyecto. A Tamayo, como se sabe, lo apasionan desde siempre la historia y los personajes cuyas vidas encarnan de alguna forma las profundas contradicciones internas de nuestro país. Son personajes que constantemente están tratando de encontrar su identidad y su posición en el mundo. Tiene hasta ahora el megaproyecto de adaptar al cine la vida de cinco peruanas esenciales. Empezó el 2019 contando la historia de Santa Rosa de Lima, y continuará eventualmente con películas sobre La Perricholi, Francisca Pizarro y La Mariscala. Su segunda entrega en esta saga será llevar a la pantalla grande la vida de la pionera del feminismo mundial, la escritora francoperuana Flora Tristán.
En la película Yerovi intrepreta a Flora Tristán y Bertie al capitán Zacarías Chabrié. (Foto: Javicho Rivero)
Contar la vida de la autora de “Peregrinaciones de una paria”, que llegó desde Francia al Perú a reclamar una herencia y un lugar en la sociedad, sin éxito, fue una empresa que le tomó varios años de su vida, desde que el primer guion llegó a sus manos. Y tuvo que afrontar muchos retos nuevos en el camino. En plena etapa de producción, se sometió a una delicada intervención quirúrgica al cerebro, que se llevó a cabo en pleno pico de la pandemia, con los centros de salud colapsados y todo el riesgo extra que ello implicaba. El otro desafío, acaso más doloroso en lo anímico, fue afrontar en 2022 la trágica partida de Diego Bertie, un actor al que conoció bien y dirigió hasta en cuatro cintas suyas (además de la citada “Una sombra al frente” está “El bien esquivo” y “Welcome to Oblivion”).
Bertie interpreta al capitán Zacharias Chabrié, uno de los grandes amores no correspondidos de Flora Tristán, y la película en sí se genera por un gran recuerdo que el hombre de mar tiene de la mujer que lo marcó. “A Diego lo conozco desde que él era jovencito, en los años 80, y hacíamos telenovelas y grabaciones. Luego hicimos algunas películas. Siempre me llamó la atención su responsabilidad y, sobre todo, su versatilidad: era un gran actor, era cantante y componía”. Precisamente en ese rol de cantautor, Bertie le obsequió a la producción de “La herencia de Flora”, que así se llama la cinta, un presente que no esperaban. “Diego nos dejó para esta película una canción. Un día nos la mandó, como una maqueta de muestra. Si la escuchas, es él cantando solo ante un piano. Supongo que su idea era que sea la base de algo, trabajarla a futuro, pero a mí me parece que así como está es más bonita. Tiene un ‘feeling’ muy particular. Pronto la vamos a escuchar”.
Augusto Tamayo dirige a Diego Bertie en una escena de la película. (Foto: Yvonne O´Higgins).
Por la época en que Diego se involucró en la película estaba rebosante de felicidad, casi eufórico. Tamayo recuerda un ensayo en especial, el primero, en el que el actor no dejaba de hablar y aportar cosas en lo creativo. Se armó una vibra muy especial. La posibilidad de volver a su carrera de actor de cine lo emocionaba tanto como el relanzamiento de su carrera musical, que ya había empezado. Sin embargo, cuando llegó la fecha de rodaje, Bertie estaba un poco distinto. “Desde que lo conocí, de joven, supe que Diego tenía algo dentro. Creo que fue mi papá quien lo vio una vez y me dijo: ‘Esta persona tiene un nudito en el alma’. Se refería a un dolor. Cuando Diego volvió, ya para el rodaje de “La herencia de Flora” estaba en un momento distinto. Se lo notaba más cargado. Parte de ese proceso interno, que no lo compartió con nadie, lo usó en la construcción de su personaje.
Igual, había espacio para las risas. En una oportunidad, su personaje tenía que tocar el piano y el que había conseguido la producción (y subido a un segundo piso) no tenía teclas. Tuvieron que pintarlas sobre un cartón para que Diego, que sabía tocar el instrumento, pudiera hacer una mejor ‘performance’. Si bien llegó a terminar sus escenas tres semanas antes de su lamentable muerte, no pudo realizar el doblaje de voz, algo necesario cuando se trata de cine de época. “Hay escenas que se supone que transcurren en una callecita de Valparaíso, en el siglo XIX, pero las grabamos en la hora punta, así que se escuchan bocinas de auto. Al inicio nos dijeron que no se podía hacer nada, pero al final conseguimos alguien con equipos especiales que consiguió limpiar sus tomas de voz”.
EL LEGADO DE TRISTÁN
Para el papel protagónico, la elegida fue la actriz Paloma Yerovi, quien se comprometió con su personaje al punto de leer muchos libros e incluso escribirle por Instagram a un tataranieto de Flora Tristán. La historia de Flora, una mujer nacida en una época en la que las mujeres carecían de derechos, que llega al Perú para reclamar su lugar en el mundo, resonó fuerte en la actriz. “Flora me parece un personaje totalmente adelantado a su época y muy moderno. Imagínate escribir ‘Peregrinaciones de una paria’, que es como una autoficción en 1838″, comenta Yerovi.
Los protagonistas con el director Tamayo y la productora Natalie Hendricks. (Foto: Yvonne O´Higgins)
Dos cosas que rescata Paloma es la voluntad inquebrantable de Tristán, que la hace sobrevivir a punta de obstinación. Lo segundo que la emociona de ella es su capacidad de reinvención: “Flora se casó en Francia y su marido la trataba mal, le quita a los hijos, y ella se reinventa. Venir al Perú fue otra reinvención y finalmente regresa a Europa para convertirse en una luchadora social. Esa capacidad de hacer tantas cosas y superarse es deslumbrante”.
Trabajar con Bertie, que era su amigo, fue para ella un privilegio. “Diego está supremo. Tomó el personaje de una manera e hizo algo sublime. La gente tiene mucho interés en esta película para poder conocer la vida de Flora, pero también ver a Diego, porque Diego es amado por todas y todos, y por supuesto por mí también. Pero quieren conocer a Flora y saber qué fue lo que hizo. Me han escrito para preguntarme por ella. A mí me conmueve eso. Siento que una de mis misiones como actriz es hacer que más peruanos sepan valorar lo que ella hizo”. //