Redacción EC

Ellos han llevado su amor por el medio ambiente más allá de los fogones: le han dicho no al plástico, utilizan productos orgánicos y hasta cultivan sus propios ingredientes. Es el caso del restaurante Chaxras, en Pachacámac, el cual está construido con cañas de bambú, piedras y material reciclado; cuenta con un biohuerto que abastece su cocina de frutas y verduras, y trabaja en alianza con productores orgánicos de la cuenca del río Lurín.

Otro ejemplo de restaurante ecoamigable es Yakuyay, en Pueblo Libre. Ellos utilizan solo envases biodegradables, trabajan con productores locales para obtener sus insumos, y parte de la decoración del local está hecha por ellos mismos a base de cañas, entre otros materiales.

Conoce más restaurantes con propuestas ecoamigables en la galería que acompaña la nota.

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