Por Maria Fe Maldonado

Las heridas del pasado son cargas emocionales, ajenas a nosotros, es decir, ajenas a nuestra autenticidad; que vamos asumiendo como “nuestras” en el momento en que se forman, en el momento que ocurre el episodio traumático, por así decirlo, que de alguna manera “roban” parte de nuestra autenticidad, de nuestra energía inicial, y a su vez, nos “nutren” o “contaminan” mejor dicho, de energía que no nos pertenece.

Merlín IA

  1. Soy Merlín, el agente de IA de El Comercio. Puedes preguntarme sobre el contenido del diario: noticias, columnas de opinión, economía, elecciones, deporte y más.
    ¿En qué te puedo ayudar hoy?