El Brasil de Neymar y el Argentina se Messi no se han enfrentado en una final de Copa del Mundo. (Foto: GEC)
El Brasil de Neymar y el Argentina se Messi no se han enfrentado en una final de Copa del Mundo. (Foto: GEC)
Por Ricardo Montoya

El fútbol, pródigo como es, no solo destila poesía cuando ocurre. En su asombrosa generosidad permite que el aficionado rememore eventos antiguos y, aún más, recree en la imaginación, cuando los necesite, sucesos que pueda que no acontezcan nunca. Así de amplio e increíble es su espectro.