¿Le conviene a WWE volver a tener dos títulos mundiales?
¿Le conviene a WWE volver a tener dos títulos mundiales?
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Desde el anuncio de división de marcas en surgieron varias dudas. Desde el fortalecimiento del elenco con miembros de NXT hasta quienes serán los directores de Raw y SmackDown. Pero tal vez la incertidumbre que más ansiedad provoca es: ¿volverán a hacer dos campeones mundiales?

WWE tuvo en el pasado al WWE Championship y el World Heavyweight Championship. Cada uno lideraba una marca. Pero al tener a dos hombres fuertes, la empresa vivió bajo una dicotomía: beneficios y contratiempos por esta situación. 

El columnista Chris Mueller, de "Bleacher Report", se ocupa de este tema elaborando una lista de pros y contras. Tras revisarla solo queda cuestionarse: ¿le resulta beneficioso a WWE tener dos campeones mundiales?

ES UNA MALA IDEA


Un campeonato siempre sería secundario. Cuando coexistían el WWE y a World Heavyweight Championship, el título nativo era el de mayor relevancia -aunque en 2011, la historia de Edge como campeón de peso pesado era más notable que de The Miz como el titular de WWE-.

En épocas de dos títulos mundiales, el campeón de WWE estaba destinado a ser siempre el evento central, mientras que el otro titular habría los eventos especiales. Esto también se debió a considerar a Raw el programa principal y SmackDown como el secundario. Se supone que en este Nueva era no va a ser así, pues ambas marcas tendrán la misma importancia. 

Sería más complicado vender las rivalidades. La falta de originalidad y la repetición estarían a la orden del día. WWE ya tiene problemas de guión en sus historias con un solo campeón, no logra mantener siempre el interés y la intriga, ý ese problema don dos títulos se intensificaría.

Los títulos perderían credibilidad. Esta es la gran contra que enfrentaría WWE. La gracia de ser campeón mundial es que no existe mejor competidor en toda la empresa que el que porte este emblema. Al haber dos titulares, ninguno podría adjudicarse este sobrenombre y a lo mucho aspirarían a ser el mejor de una marca. 

Este punto se complementa al explicado líneas arriba: siempre habrá un título supeditado a otro. A la vez que, como razona Mueller, provocaría que tanto WWE como la audiencia se vea fraccionada por la mitad: entre quienes están de acuerdo con lo que ven y los que se pasan toda la vida quejándose. 

VINCE, HAZLO DE UNA VEZ


Dos estrellas estarían en la cima. Si Raw y SmackDown tienen su propio campeón, quiere decir que habría dos caras de WWE, y no solo uno -como es Roman Reigns en la actualidad. Así, el público en desacuerdo con el actual monarca, podría vivir menos molesto al tener a otro titular, por ejemplo. 

El campeón paseando por ambas marcas. Si permanece un solo campeón -equivalente a que Roman Reigns seguirá siendo el máximo referente de WWE de seguir como portador del título-, este tendría que intervenir en Raw y SmackDown. Mueller considera que esto sería contraproducente para el desarrollo de sus rivalidades. 

Lo afirmado líneas arriba se debe a que -al estar confirmado un draft y por lo tanto dos elencos estables- el campeón de WWE estaría un mes en una marca y otro mes en la otra, por ejemplificar algún periodo de tiempo. Esta dejaría desprovisto de relevancia a uno de los programas a la fuerza y perjudicaría innecesariamente al titular.

Coronación y gloria de un nuevo campeón. WWE al introducir un nuevo campeonato tendría la oportunidad -y obligación- de crear algo grande para bañar de oro a un nuevo luchador. Esto se podría traducir en semanas de luchas clasificatorias, diversos luchadores esperanzando a sus seguidores con verse campeones, la celebración de un torneo o una batalla real. Todo una novela de pasión.