Las comparaciones son odiosas, pero el abrupto cambio en 3 ministerios hace que el ejercicio sea inminente. Al cierre de este artículo no se había concretado todavía la primera reunión entre el nuevo titular del MEF y los gremios empresariales, un evento esperado para medir la temperatura de esta relación que se estrechó visiblemente durante la gestión de José Salardi. Hay preocupación, pero sobre todo expectativa sobre cómo se desarrollarán las cosas en adelante. Que el ministro Pérez-Reyes continúe con la agenda desregulatoria y con la promoción de la inversión privada es, según él mismo, casi un hecho. Si cumple, en este frente el reto está en alcanzar agilidad, rapidez y efectividad.
Por otro lado, lo que parece quedar fuera de agenda es la eliminación de los 14 programas que iban a ser centralizados en la ANIN, un ahorro de aproximadamente S/4 mil millones. Más aún, queda la incógnita de si en algún momento la ANIN será una realidad.
Si hay algo que el MEF no debería abandonar es su rol de guardián de las cuentas públicas. Interesante será conocer si se considerarán posibles apoyos financieros a Petro-Perú o la aprobación de un crédito suplementario para el Congreso en esta nueva etapa. Gestionar un ministerio tan importante va más allá de confiar en los buenos precios de los metales en épocas en las que la suerte nos sonríe. El manejo del crecimiento económico y del déficit fiscal revelarán el carácter que decida asumir el ministro Pérez - Reyes en Jirón Junín.
En El Comercio estamos en cuenta regresiva. En su segunda edición, el Dia1 Summit tocará los temas político-económicos de la agenda local e internacional. Desde la guerra comercial hasta el perfil del joven elector, el espacio es un punto de encuentro para la reflexión empresarial. Los invito a acompañarnos en el Hotel Westin este 29 de mayo.