El gobierno fusionará 14 programas de infraestructura y traspasará las carteras de proyectos a la Autoridad Nacional de Infraestructura (ANIN). De esta manera, la institución servirá como Unidad Central de Inversión Pública y se encargará de la integración de gestión, articulación territorial, rapidez y eficiencia en la gestión y ejecución de inversiones para servicios de infraestructura.