En agosto, el Índice de Confianza del Consumidor de Lima Metropolitana (Indicca), elaborado por Apoyo Consultoría e Ipsos, se ubicó en 39 puntos en una escala de 100. (Foto: Archivo El Comercio)
En agosto, el Índice de Confianza del Consumidor de Lima Metropolitana (Indicca), elaborado por Apoyo Consultoría e Ipsos, se ubicó en 39 puntos en una escala de 100. (Foto: Archivo El Comercio)
Ricardo Guerra Vásquez

Periodista en Economía y Negocios

ricardo.guerra@comercio.com.pe

El ánimo de la demanda en la capital peruana aún no reacciona y sigue en terreno pesimista. En agosto, el Índice de Confianza del Consumidor de (), elaborado por Apoyo Consultoría e Ipsos, se ubicó en 39 puntos en una escala de 100. Este resultado, incluso, significó una caída de tres puntos frente a julio.

Sergio Hinostroza, analista del Servicio de Asesoría Empresarial (SAE) de , explicó que este registro está alineado al ritmo de la recuperación del empleo en la capital que –luego de mostrar una recuperación significativa en junio– en el séptimo mes del año anotó una más ligera.

“En junio, se observó un rebote importante con alrededor de dos millones de empleos recuperados, pero en julio fue marginal”, apuntó Hinostroza.

En detalle sobre este punto, el economista también refirió que esta mejora estuvo asociada con trabajos de baja calidad, informales y de bajos salarios, por lo que los ingresos a nivel de la capital aún están contraídos y, por ende, la capacidad adquisitiva es limitada.

Por su parte, Juan José Calle, director de la Asociación de Centros Comerciales del Perú (), indicó que el registro de agosto era esperado, luego de un julio que tuvo un desembalse del consumo contenido por varios meses, y que este ritmo se mantendría el resto del año.

“Se tiene un componente de ánimo muy relevante en el consumo. Cuando una persona cree que le va a ir mejor consume, pero cuando observa problemas en el futuro es cauto. Y hoy tenemos incertidumbre”, dijo.

Panorama del anímo en la demanda de la capital. (Elaboración: El Comercio)
Panorama del anímo en la demanda de la capital. (Elaboración: El Comercio)

Según el Indicca de este mes, el 56% de hogares en Lima Metropolitana percibe un deterioro en su situación económica.

De otro lado, Hinostroza añadió que también incidió en este resultado la caída de las expectativas de los hogares sobre el Gobierno y el manejo de crisis. Una encuesta realizada por el Instituto de Estudios Peruanos () da cuenta que entre junio y agosto casi se ha duplicado el porcentaje que considera que el manejo es malo.

PANORAMA LABORAL

El Indicca de agosto mostró que los miembros del 72% de los hogares piensa que disminuyeron sus posibilidades de encontrar empleo. En julio, lo consideraba un 71%. Solo un 16% cree que sus posibilidades mejoraron.

Asimismo, un 27% de los hogares considera que su condición empeorará, lo que marcó un incremento de nueve puntos respecto a julio. En esta misma línea, se redujo el grupo de hogares que percibe una mejora de 52% en julio a 47% en agosto.

Sobre el primer punto, Hinostroza refirió que esto refleja que las familias han dejado de sentir la ayuda por parte del Gobierno, mientras que sobre el segundo acotó que responde a que la capacidad de ahorro de las personas es limitada, sobre todo, en los niveles socioeconómicos CDE.

Ante este escenario, el economista apuntó que resulta clave que la ejecución del segundo bono familiar universal anunciado por el Gobierno alcance al mayor número de personas pronto, así como también que se concreten medidas para reactivar el empleo.

“Es clave que el Gobierno despliegue el bono universal anunciado y que se ponga en marcha Arranca Perú, el programa que generaría casi un millón de empleos”, subrayó Hinostroza.