Lo que se busca es reducir el impacto en el medio ambiente desde el proceso de producción de algodón. (Foto: Cotton USA)
Lo que se busca es reducir el impacto en el medio ambiente desde el proceso de producción de algodón. (Foto: Cotton USA)
Lorely Requejo

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La apuesta por una más amigable con el ha generado, por ejemplo, que se utilice un 82% menos de agua para la producción de . Así sucedió tras la implementación del U.S Cotton Trust Protocol, un programa de Cotton Council International (CCI) –a través de su marca Cotton USA– para reducir el impacto en el ambiente del proceso textil desde sus primeras fases.

Precisamente, en Perú, ya son más de 10 firmas las que participan en esta iniciativa, entre ellas Algodonera Continental, Confecciones Textimax, Hilandería de Algodón Peruano, Industria Textil del Pacífico y Textil del Valle.

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Vale resaltar que el CCI es una asociación que promueve la fibra de algodón de los Estados Unidos y elabora productos de algodón en todo el mundo con su marca Cotton USA. A la fecha, su alcance se extiende a más de 50 países –entre ellos, Perú–.

Conociendo la industria

Antes de brindar más luces sobre la puesta en marcha de este programa, existen algunos puntos por conocer en relación a las fases que cada prenda atraviesa para llegar hasta el consumidor.

Primero, se cultiva y cosecha el algodón, que es una fibra textil vegetal obtenida a partir de la planta de algodón. Tras pasar por un proceso de desmote –separación del algodón de la semilla–, las máquinas recogen la fibra del algodón esponjoso y la transforman en hilo.

Posteriormente, tras girar continuamente el algodón hasta que pueda alcanzar una densidad adecuada, el hilo pasa por el proceso de tejido para convertirlo en tela. Finalmente, se puede optar por teñirla con colorantes.

Primero, se cultiva y cosecha el algodón, que es una fibra textil vegetal obtenida a partir de la planta de algodón. (Foto: GEC)
Primero, se cultiva y cosecha el algodón, que es una fibra textil vegetal obtenida a partir de la planta de algodón. (Foto: GEC)

En este continuo proceso, se pueden ocasionar perjuicios al medio ambiente desde el cultivo de algodón –que es una de las primeras fases de la cadena–. Al respecto, en el 2019, el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente dio a conocer que el rubro textil era responsable del 10% de las emisiones globales de carbono.

Así también, se mencionó que el 20% de las aguas residuales del mundo provienen del teñido y el tratamiento de textiles.

Al mismo tiempo, el programa resalta que “el sector es clave para el desarrollo de las economías”, ya que emplea directamente a 75 millones de personas en toda su cadena. “Se trata de la tercera industria manufacturera más grande del mundo, después de la automotriz y la tecnológica”, subrayaron.

Una industria más responsable

Teniendo en cuenta la importancia de la industria, enfrentar la problemática requiere un pacto con el medio ambiente que involucre una producción más sostenible.

Al respecto, y en línea con la preocupación por la sostenibilidad, distintas empresas peruanas reorientan sus estrategias hacia una producción más amigable con el planeta.

Una de estas iniciativas es el programa U.S. Cotton Trust Protocol en Perú, mediante el cual se establece un nuevo estándar para una producción de algodón más sostenible. En tal sentido, aporta metas y mediciones cuantificables acerca de la producción de algodón cultivado de manera responsable.

Asimismo, se proporcionan datos anuales verificados a las marcas y distribuidores para seis áreas de la sostenibilidad alineadas con los Objetivos y Metas de Desarrollo Sostenible (ODS) de las Naciones Unidas.

“Mediante una verificación de terceros, datos robustos y una trazabilidad desde la paca de algodón hasta la entrega en las instalaciones de las hilanderías y textileras, el Trust Protocol provee a las marcas y distribuidores las garantías claves que ellos necesitan, para asegurar que la fibra de algodón de su cadena de suministro, se cultiva con prácticas sostenibles y con menores riesgos medio ambientales y sociales”, afirmó Nina Maldonado-Cortés, gerente regional de Cotton Council International para la Región Andina.

En opinión de Julissa Valenzuela, su gerente de Mercadeo y Servicio, mencionó que existe una mayor preocupación por conocer el origen de los productos, en vista de una responsabilidad con el medio ambiente.

”Tenemos generaciones que venían preguntando de dónde vienen sus prendas o en general los productos. La pandemia ha exacerbado [esta situación] y esa demanda por sostenibilidad coincidió con nuestro lanzamiento del protocolo, que es todo un programa de datos para que las marcas, hilanderos y textileros puedan saber el origen de su prenda”, anotó.

Existe una mayor preocupación por conocer el origen de los productos, en vista de una responsabilidad con el medio ambiente. (Foto: Cotton USA)
Existe una mayor preocupación por conocer el origen de los productos, en vista de una responsabilidad con el medio ambiente. (Foto: Cotton USA)

El caso de Textil del Valle

En conversación con El Comercio, el gerente general de Textil del Valle, Juan José Córdova, indicó que su empresa está apostando por un crecimiento del 40%, aun frente a las dificultades que trajo el COVID-19. A la fecha, emplean a 3.000 trabajadores.

“Consideramos que ha cambiado tanto el hábito de compra como el hábito de consumo. Han cambiado los canales de venta (venta online), y por el lado de consumo, las personas están buscando prendas sostenibles para su uso”, refiere.

Sobre este punto, resalta que el grupo de millennials está preocupado, prioritariamente, por la sostenibilidad en sus prendas, antes que el precio o calidad del producto. “Ellos representan el 50% del consumo hoy en día”, precisa.

Frente a este demanda, comenta que han mejorado sus procesos de producción. Por ejemplo, menciona que el 50% de su energía proviene de su parque solar, mientras que el 40% del agua la reprocesan con una planta de microfiltración y ósmosis inversa. Así también, utilizan nitrógeno en el proceso de teñido –en búsqueda de consumir menos agua– y poseen una planta de reciclaje para reutilizar sus saldos de tela.

“Utilizamos materiales como el algodón sostenible de Cotton USA”, especificó.

“Nos ha generado una ventaja competitiva que ha ayudado a atraer nuevos clientes y a fidelizar a los actuales siguiendo una línea de sostenibilidad”, agregó.

Como parte del programa de Cotton USA, señaló que su participación en el mismo posibilita que mejoren sus estándares y para afianzar la relación con sus proveedores de algodón.

Pandemia y digitalización

A raíz de la pandemia, y como sucedió en otros sectores, se tuvo que reducir el número de trabajadores en las plantas de trabajo textil.

“Los retos han sido bien complejos en la parte de producción porque, como sabemos, no se podía tener el número de trabajadores que usualmente tenían las plantas”, señala Maldonado-Cortés.

A este desafío se sumó el reto de impulsar el comercio digital, ya que particularmente, en los países de Sudamérica según apunta la especialista, la compra no era tan activa como en Estados Unidos y Europa.

“Hay empresas que han podido aprovechar [el contexto] de la mejor manera y han reaccionado muy rápido. Se han hecho avances realmente impresionantes en poco tiempo y se están promoviendo esas formas de compra”, afirmó.

“Mientras tanto, hay otras empresas que no han reaccionado muy rápido y lo ven un poco más difícil. Esperar que el consumidor vuelva a la tienda y compre con el mismo ritmo de antes, realmente no es muy real”, observó la ejecutiva.

Nuevas tendencias

Maldonado-Cortés refiere que, en medio del contexto, se visualizó una oportunidad para prendas que permitan permanecer cómodos en el hogar –dadas las medidas de aislamiento para prevenir la propagación del COVID-19–.

“[El uso de] ropa cómoda ha sido una oportunidad para las empresas que utilizan el algodón”, subraya.

De cara hacia el futuro, Valenzuela especificó que al 2025, cuentan con metas de ahorros de recursos naturales –como el agua– a partir de un trabajo realizado con bases de datos para medir este desempeño.

Por su parte, Maldonado-Cortés afirma que continuarán en comunicación con las empresas de Perú en vista de continuar implementando las tendencias globales.

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